María Mondaca pasó la mayor parte de su vida viviendo en casas de familiares o de ‘alguna alma piadosa’ que le prestaba una vivienda a cambio de cuidarla. Recién a los 60 años pudo cumplir el sueño de tener su casa propia. Todo gracias a que el municipio de 9 de Julio le regaló un lote, también en La Majadita, hace 5 años. ‘Cuando me dieron el terreno empezamos con Marcelo, mi compañero de la vida, a levantar el rancho de adobe y caña. Fue entonces que pude darme el lujo de comprarme hasta un aparador para poner adornos. Pero, el clima nos jugó una mala pasada’, dijo la mujer.

