11 de noviembre de 2012 - 00:00

Otras aplicaciones del PRP

La utilización de los factores de crecimiento y proteínas con actividad biológica no se remite sólo a la estética. De hecho la traumatología es una de las especialidades que hace uso del plasma rico en plaquetas para reparar y regenerar tejidos.
Desde 1991 se viene desarrollando un tratamiento para combatir las enfermedades degenerativas articulares, especialmente la artrosis de rodilla y las patologías degenerativas del hombro, el codo y el tobillo.
Es efectivo tanto en los grados más avanzados la artrosis, como en las fases intermedias o incipientes. En los cuadros graves de rodilla este tratamiento es capaz de contener el avance de la enfermedad y retrasar la solución definitiva, que suele ser el reemplazo de la articulación por una prótesis.
Lo más significativo en estos casos graves, es la reducción del dolor y la recuperación de gran parte de la movilidad perdida.
En los casos intermedios o incipientes, la infiltración con plasma tiene un efecto protector y restaurador del equilibrio fisiológico del cartílago articular. Es decir que es capaz de regenerar hasta 400 veces el cartílago que tapiza las superficies articulares.
Los resultados de las investigaciones más recientes indican que se podría interrumpir o al menos retrasar el avance de la enfermedad, ya que este procedimiento bloquea la degradación del cartílago articular y estimula la regeneración del mismo.
A su vez reemplaza el líquido sinovial enfermo por uno de características normales, revierte los procesos inflamatorios, generalmente dentro de las 48 horas luego de su infiltración intraarticular y reduce significativamente la inflamación lo cual se traduce en disminución del dolor y recuperación de la movilidad.
Para aplicar el PRP en el campo de las articulaciones es necesario contar con un traumatólogo capacitado.
LAS MAS LEIDAS