San Juan, 22 de abril.- "Se llamaba Filomena, pero últimamente le decíamos viejita y ella respondía. Era muy mansa, buena y te pegaba con el hocico para que le hagas cariño y le rasques la cabeza". Así, de esta manera, describe Natalia a la burra que tenían desde hace 15 años en su finca y que ayer fue destrozada por un pitbull.
