Poco a poco la cuarentena comenzó a flexibilizarse. Estas modificaciones hicieron que muchas personas volvieran a sus trabajos, los cuales no habían sido considerados en un primer momento indispensables y debieron cumplir con el aislamiento social obligatorio. "Es un alivio volver a abrir las puertas", "si la cuarentena se extendía para mi rubro no sé cómo iba a hacer para enfrentar los alquileres", "si bien estamos trabajando tenemos miedo porque no hay demanda suficiente", son algunas de las frases con las que explican cómo se sienten los trabajadores que, en las últimas semanas, pudieron volver a sus empleos. Yamil Jaled, Melisa Herrera y Mauricio Mezquida, tres sanjuaninos de diferentes rubros, comentaron cómo fue la vuelta al ruedo, qué sintieron al cambiar algunas de sus formas de trabajo y hasta el miedo que sienten día a día, sobre todo vinculado a lo económico.
Antes de la última flexibilización, por la cual finalmente el comercio local abrirá sus puertas mañana, el Gobierno de San Juan autorizó la apertura de las peluquerías, algunas industrias, profesionales médicos como kinesiólogos, psicólogos, nutricionistas y odontólogos, entre otros. En este contexto, los consultorios, algunas fábricas y los salones de belleza abrieron nuevamente sus puertas, con algunas modificaciones como por ejemplo el uso obligatorio de tapaboca. Estas aperturas se dieron en gran parte por la necesidad de trabajo, pues la economía de muchos trabajadores pendía de un hilo luego de los cierres. En este contexto, DIARIO DE CUYO habló con tres emprendedores sanjuaninos que paulatinamente vuelven al empleo, para que contaran sus sensaciones, sus miedos y cómo creen que su realidad avanzará. A continuación, las tres historias.
Yamil Jaled / Peluquero
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"Hay menos clientas que antes, pero estoy aliviado"

Hasta hace dos semanas Yamil Jaled, que tiene una peluquería en Rivadavia, no sabía cómo iba a hacer para pagar el alquiler de su casa y su salón. Es que sus ahorros se estaban acabando, ya había recibido ayuda de su familia para costear algunos gastos y la ayuda del Ingreso Familiar de Emergencia que le otorgó Anses se le estaba diluyendo con rapidez con los gastos diarios como la comida y el pago de los servicios. "Fueron momentos muy duros, no sabía qué iba a pasar. Cuando confirmaron que podíamos abrir fue un alivio muy grande. Ahora hay menos clientas que antes, pero estoy aliviado", dijo el joven sanjuanino que cambió al 100% su forma de atender. Antes de la pandemia Yamil abría su peluquería de martes a sábado desde las 15, y atendía por orden de llegada. Ahora atiende desde las 10 de la mañana, incluido los lunes, con turnos previos. "Ahora atiendo como mucho a 5 mujeres por día, unas 3 menos que las que peinaba antes. Igual estoy feliz porque es una tranquilidad muy grande saber que tengo de vuelta mi ingreso económico", agregó y dijo que cuida la higiene, les pide a sus clientas que lleven su propio tapaboca y hasta atiende con máscara y barbijo a la vez.
Melisa Herrera / Kinesióloga
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"Fueron semanas duras hasta para los pacientes"

Estuvieron parados al 100% y ahora de a poco volvieron al ruedo. Con algunas limitaciones, pero con la posibilidad de abrir las puertas de sus consultorios, los kinesiólogos lograron retomar el trabajo. "Fueron semanas muy duras hasta para los pacientes. En lo personal no tengo otro ingreso que este y me fue muy difícil cumplir con los pagos y lo hice con mis ahorros", dijo Melisa Herrera, que tiene dos consultorios y que paga dos alquileres. La kinesióloga dijo que ella abrió las puertas recién el lunes pasado, pero que eso ya le trajo un poco de tranquilidad. "Nuestros pacientes nos consultaban cuándo volvíamos. Y si bien ya podemos atender por ejemplo a personas con problemas respiratorios, hay otras cosas que no tenemos autorización de hacer. Yo hago neurorrehabilitación y eso no lo puedo realizar. Así que volvimos a medias", agregó y dijo que el protocolo les exige atender sólo pacientes que tengan problemas urgentes, deben usar guantes, barbijos y lentes de seguridad. "Volver al trabajo no sólo nos ayuda a mantener la economía sino también la tranquilidad mental. Es un alivio por donde se lo mire, no estaba acostumbrada a estar en casa", concluyó la profesional.
Mauricio Mezquida / Industrial
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"Volvimos y empezamos a fabricar otros productos"

"Siempre es bueno volver a trabajar, a pesar de que tuvimos una disminución importante de la demanda. El 90% de nuestras ventas tienen que ver con el calzado de trabajo, y ahora al estar todo parado a nosotros eso nos afecta. Igual tenemos esperanza de que todo mejore", dijo Mauricio Mezquida al empezar a contar cómo fue su regreso al trabajo. Mezquida es uno de los propietarios de Calzados Argentinos, una fábrica local que logró abrir sus puertas el viernes pasado luego de recibir todas las autorizaciones.
Comentó que el regreso trae además de alivio, algunas dudas. "Los pedidos que nos habían quedado pendientes los tenemos listos en 5 días y luego no sé qué va a pasar. Esta preocupación nos llevó a reconvertirnos. Volvimos y empezamos a fabricar otros productos como barbijos y otros elementos de la sanidad. Las telas, los hilos y las máquinas las tenemos, así que buscamos cómo continuar. Hasta el elástico lo fabricamos nosotros", agregó y dijo que fue muy difícil mantener la fábrica cerrada durante tantos días y que hasta debieron pedir ayuda al Estado, que les otorgó un subsidio, de la misma manera que lo hizo con varias empresas locales.
