El programa de rehabilitación consiste en ejercicios acorde a las necesidades individuales de cada paciente. Combinan movimientos de ojos, cabeza y el cuerpo en general, que favorecen la compensación del problema que origina los síntomas vestibulares, aporta las herramientas necesarias para que el sistema nervioso disminuya o elimine los síntomas de mareo, vértigo y/o inestabilidad. Mejora la estabilidad de la mirada y el equilibrio. Durante una sesión los síntomas pueden aparecer en forma leve a moderada y son los estímulos que necesita el sistema nervioso para compensar el déficit.

