Aunque el acuerdo inicial entre el sector comercial y el gremio mercantil era trasladar el feriado del sábado 20 de junio, Día de la Bandera, para el lunes siguiente, para evitar tener que pagar doble en la previa al Día del Padre, que este año cae el domingo 21, ayer hubo un cambio de planes. El sábado van a trabajar en horario extendido hasta las 20, según confirmó ayer una fuente oficial, y volverán a abrir las puertas de los negocios normalmente el lunes 22. En la práctica tendrán que pagar doble la jornada del sábado y otorgar un franco compensatorio al personal, tal como establece la ley, que es lo que los empresarios querían evitar.


Sobre las razones de la decisión de hacer marcha atrás con el plan inicial, tanto Hermes Rodríguez, de la Cámara de Comercio de San Juan, como Dino Minnozzi, titular de la Federación Económica, dijeron que el acuerdo al que habían llegado antes con el gremio era trasladar el feriado al lunes. La intención era favorecer a los comerciantes, que vienen castigados por la gran cantidad de días que tuvieron cerrados sus negocios y ahora, que los tienen abiertos desde el 11 de mayo, las ventas no han repuntado lo suficiente. Pero que ahora la representante sindical, Mirna Moral, exige el cumplimiento de la normativa vigente.


"Hay que ser concientes de la crisis, la debemos atravesar entre todos. Las bases entienden la situación, pero el problema está en la dirigencia", dijo Minnozzi molesto. Y Rodríguez manifestó que "se va a trabajar el sábado y el lunes se van a abrir las puertas de los negocios. Y habrá que pagarlo doble porque es ley".


Desde el gremio, Moral dio a conocer que se encontraba "expectante a las propuestas del resto de las entidades que nuclean a comerciantes de San Juan". Pero no mostró señales de querer volver al acuerdo inicial.


Con la modificación, el sábado 20 los negocios van a abrir a las 9, como lo vienen haciendo ahora, pero en lugar de cerrar a las 16, ampliará la atención al público hasta las 20. El visto bueno del Gobierno al cambio ya está, según confirmó una fuente oficial. En el caso de los shoppings, continuará con sus horarios habituales de 11 a 20, es decir que para este sector no habrá modificaciones. Las ventas del Día del Padre serán la primera oportunidad de repuntar las operaciones que tendrá el sector comercial desde que comenzó a hacer sentir sus efectos la pandemia.


El sector comercial viene muy golpeado por la crisis, al punto que en marzo, cuando debieron cerrar las puertas de los negocios a partir del 20, debido al comienzo de la cuarentena dispuesta por el Gobierno nacional, las ventas cayeron el 60%, mientras que en abril, la disminución de operaciones fue del 70%. Y en mayo, aunque los locales fueron autorizados a volver con atención al público a partir del 11, la retracción de operaciones llegó al 65%.


Con ese panorama tan preocupante y con la obligación de tener que hacer frente al pago de alquileres, sueldos, cargas sociales e impuestos, la expectativa de los comerciantes es recuperar algo de lo perdido con las ventas de regalos para el Día del Padre. Pero pretendían evitar que en la actual situación, tuvieran que enfrentar el pago extra. 


En busca de encontrar mejores tiempos para aprovechar las ventas del Día del Padre incluso hubo intentos para que la celebración fuera trasladada para más adelante (ver aparte), pero hasta el momento no han tenido eco. Todo indica que la fecha quedará firme, tal como lo marca el calendario.


Propuesta de traslado

 

La Confederación General Empresaria de la República Argentina (Cgera) propuso trasladar la celebración del Día del Padre del 21 de junio al domingo 19 de julio. El objetivo de la iniciativa es que las pymes incrementen sus ventas una vez superada la etapa de inactividad por la pandemia de coronavirus.


"Quienes formamos parte de la cadena de valor retail masculino quisiéramos que se trasladase el Día del Padre al tercer domingo de julio, para poder estirar un poco nuestra temporada en medio de esta cuarentena, que implica la imposibilidad de movilizarse para la gente", manifestó Pedro Bergaglio, vicepresidente de Cgera e integrante de la Cámara Argentina del Sweater.


"Más allá de la cuestión meramente comercial, el Día del Padre representa un momento de encuentro entre las familias argentinas, que podría ser disfrutado plenamente con la postergación de su celebración", agregó.


Por su parte, Horacio Moschetto, representante de la Cámara de la Industria del Calzado ante Cgera, aseguró que "desde el sector por supuesto estamos de acuerdo con el traspaso del Día del Padre al 19 de julio, con la aparente e incipiente puesta en marcha de las fábricas de calzado, nos daría tiempo para empezar a producir parte de las colecciones de hombre para la temporada de invierno".


"El Día del Padre es importante para la reunión de las familias y también para los fabricantes de zapatos de hombre", concluyó.