En 1944, desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, el entonces coronel Juan Domingo Perón quería reflotar la cuestión del sufragio femenino. Pero el 3 de septiembre de 1945, la Asamblea Nacional de Mujeres, presidida por la célebre escritora Victoria Ocampo, resolvió rechazar que el voto fuese otorgado por decreto pro el gobierno de facto de Edelmiro Farrell.

