23 de septiembre de 2026 - 18:54

Quinua en San Juan: una alternativa rentable frente a la crisis hídrica

En el marco de la Expo Innova Cuyo, la Dra. Nadia Bárcena, investigadora del INTA San Juan, detalló aspectos referidos al manejo de este cultivo ancestral.

San Juan continúa diversificando su matriz productiva y la quinua se posiciona como una de las opciones más prometedoras. Este interés quedó demostrado durante la reciente participación del INTA en la Expo Innova Cuyo 2026. La investigadora Nadia Bárcena presentó las ventajas de este cultivo alternativo que capta, de manera creciente, la atención del sector agrícola y cuenta con apoyo gubernamental e institucional.

“Nos convocaron para proyectarlo como un cultivo alternativo debido al gran interés que venimos observando, especialmente tras las jornadas que realizamos en mayo”, explicó Bárcena. Durante su exposición y la de sus compañeros investigadores y extensionistas, quedaron detalladas las características, los requerimientos agronómicos, los rendimientos locales y el análisis detallado de los costos. La disertación les brindó a los productores herramientas concretas para la toma de decisiones.

Una respuesta a la crisis hídrica

El cambio de paradigma en los campos sanjuaninos está fuertemente marcado por el factor climático y económico. Según Bárcena, muchos productores consultan al INTA con la intención de reemplazar cultivos tradicionales que han dejado de ser rentables.

“En este contexto de crisis hídrica que arrastramos desde hace años, sumado a los problemas de financiamiento y el costo de los insumos, la quinoa se muestra muy prometedora. No presenta grandes riesgos ni costos tan elevados para hacer una hectárea”, señaló la especialista.

Desde la Experimental San Juan, la recomendación principal es comenzar de a poco. El equipo técnico sugiere iniciar con una o dos hectáreas —o incluso cuartos de hectárea para quienes recién empiezan—, probar el ciclo completo hasta la poscosecha y, una vez incorporado el manejo, aumentar la superficie.

A su vez, se está fomentando el asociativismo entre productores de distintos departamentos para fortalecer el trabajo colaborativo. Los formatos de trabajo como las cooperativas hoy son una gran opción para tener en cuenta.

Acompañamiento en territorio: del laboratorio al surco

El éxito en la inserción de un nuevo cultivo radica en el acompañamiento constante. Para esto, el INTA ha organizado dos grandes grupos de siembra (septiembre y febrero) y mantiene parcelas demostrativas en Pocito, San Martín, Jáchal e Iglesia.

Estas parcelas funcionan como aulas a cielo abierto. “Invitamos a los productores a que se acerquen y vean in situ la siembra, la aplicación de riego, de nutrientes, el raleo y el desmalezado. Poder hacer el seguimiento de la parcela les da mucha tranquilidad a los productores sanjuaninos”, destacó Bárcena.

Detrás de este trabajo hay un equipo interdisciplinario compuesto por cinco investigadores, técnicos de laboratorio (encargados de analizar suelos y calidad de agua) y un eslabón fundamental: el equipo de extensión. Entre tres y cuatro extensionistas del INTA recorren las fincas, traduciendo el lenguaje técnico de la investigación a la realidad cotidiana del productor, enriqueciendo el desarrollo agrícola desde una perspectiva social.

Para aquellos interesados en sumarse a la producción de quinoa o visitar las parcelas, las vías de comunicación del INTA San Juan (Facebook e Instagram) se encuentran abiertas y a disposición del sector.

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