MARALE WINES es un proyecto enoturístico de capitales 100% nacionales.

La búsqueda de nuevas experiencias turísticas unida a la necesidad de las bodegas de diversificar sus líneas de negocio y aumentar sus ventas dan origen a la aparición del turismo del vino.  


Los enodestinos ofrecen al visitante una variedad de actividades vinculadas al entorno rural y a la producción de vinos desde distintos ámbitos como son la gastronomía, la cultura o actividades deportivas y educativas.  


Actualmente, esta modalidad de viajar continúa en alza por la distinción del producto en un amplísimo mercado turístico. Aparte de pernoctar en un establecimiento de carácter rural (casa, hotel, hospedería, posada, etc.), muchas son las actividades que se pueden llevar a cabo en estos lugares: senderismo, equitación, escalada, elaboración de su propio vino, etc. 


El experto español en Planificación de Turismo, Angels Ramis Hernández, sostiene que con este nuevo producto se posibilita a estos territorios poner en valor su forma de vida tradicional y mantener su paisaje. A su vez, es una oportunidad para las bodegas de comercializar su producto de manera directa proporcionando una experiencia al turista que genera reconocimiento de la marca y fidelización. Tener la visión del enoturismo como opción viable para la atracción de un turismo especializado, exigente y deseoso de vivir nuevas experiencias.  

La bodega tiene una capacidad total de 420.000 litros y produce la linea de vinos marca AKRA, ATTALIA y MARALE.


Mirando este presente y lo que viene, el proyecto Marale Wines viene a sumarse a la oferta enoturística de San Juan con la primicia de ser el primer hotel de nivel en una finca con bodega de gran tecnología y rodeado de vides. Ofrecerá un servicio de alta gama al turismo con un restó para todos los que quieran llegar hasta en calle Maurín y Ruta Provincial 162, Media Agua, Sarmiento.  


Marales Wines es un proyecto familiar, de capitales nacionales. El nombre Marale es la fusión de los nombres de los hermanos Marcelo y Alejandro Castro, oriundos de Buenos Aires y están al frente de este proyecto apostando muy fuerte en San Juan.  


La bodega familiar fue fundada en el año 2012 para crear vinos en base a una selección de uvas de los más destacados viñedos de Valle de Pedernal, Zonda y Tulum. Adquirieron una finca de 25 hectáreas de las cuales 18 están cultivadas con las variedades Sauvignon Blanc, Syrah, Cabernet Franc, Malbec y Tanat.  


En esta finca se construyo primero la bodega que tiene una capacidad total de 420.000 litros, con una línea de fraccionamiento compuesta por tolva y cinta elevadora, cinta de selección, moledora de rodillos y despalillador, intercambiador de vendimia, prensa neumática, temperatura controlada, y tanques de inoxidable.Todo este equipo de última tecnología.  


Su cuerpo técnico está formado por Javier Castro, como primer Enólogo, y Diego Montaño como segundo Enólogo. Con las uvas propias de la finca obtienen los vinos de las líneas Akra Malbec, Sauvignon Blanc y Blend como línea de vinos levemente endulzados. También Marale Malbec, Blend, Cabernet Franc y Sauvignon Blanc como línea de vinos secos, jóvenes, frutados fáciles de tomar. Para vinos de alta Gama o de mayor calidad, se seleccionan viñedos del valle de Pedernal para lograr los vinos de las Líneas Reserva y Gran Reserva luego de sus 18 meses por paso en madera y 12 meses de estiba en botella, están listos luego de ese tiempo para salir a la venta.  


 
El hotel y restó 
 
Se está próximo a unos meses de inaugurar el hotel boutique con su moderno restó donde los visitantes que se hospeden o no podrán degustar de su cocina y sus vinos durante todo el año. Allí se encuentra un impactante edificio en el que prevalece el uso de la piedra, una imponente puerta de pinotea y paredes en tonos terracotas propios de los paisajes locales.  


En la planta baja se encuentra una sala de merchandising y espacio para degustación vinos, mientras que el restaurante se ubica en el primer piso. Desde allí la vista es imperdible. Se pueden observar las viñas, una copiosa alameda y los cerros de la zona. Además el restó cuenta con una terraza vidriada que lo hace más atractivo.  


En el interior cuenta con ventanales, también vidriados, desde donde se puede ver la bodega y su gente trabajando sin necesidad de ingresar o interrumpir las tareas, mientras que unos tragaluces permiten visualizar las barricas en las que se encuentran los vinos de guarda.  


En el mismo piso se ubican 4 habitaciones y en el segundo seis más, con vistas hacia distintos puntos de la zona que las hace aún más atractivas. Sus terminaciones son de primer nivel, igual que el mobiliario y el diseño interior. 


La gastronomía que ofrecerán es muy variada con el acento en el uso de productos de la zona como queso de cabra,mantequilla de jarilla, berros, melón, patay, pistacho y otras verduras de estación. 


Para mayor información dirigirse a [email protected] 

 

"Esperamos que tanto el públ

ico local como foráneo tengan gratas experiencias cuando nos visiten". 
Alejandro Castro, propietario Marale Wines.

 

Se ofrecerá una variada carta con marcado toque regional y el público podrá degustar los vinos de la bodega.
Moderno lugar con muy buena iluminación y decoración que invita al disfrute de la gastronomía y el vino.