Mucho tiene que ver en la fascinación por el tomate el abuelo Pedro Mataix, con la pequeña huerta que tenía en su finca en Desamparados. Pero fundamentalmente la abuela Lidia Morales de Mataix, cocinera generosa, experta en salsas y dulces, la responsable de que todos en la familia aprendieran sus secretos gastronómicos. Con ella, Marianela y su hermana Yanina Ruarte Mataix, tenían su rutina cada enero y febrero: pelar tomates y cocinarlos durante horas hasta obtener esa alquimia mágica que es parte de sus tesoros de la infancia. Hoy, ellas lo siguen haciendo. Pero con otro fin: abastecer con sus conservas a clientes golosos y de un paladar exquisito, demostrando que lo tradicional puede combinarse con nuevos sabores. 


"Siempre digo que no sé en qué momento aprendí a hacer la salsa o el dulce de tomate. Creo que lo hago por intuición, por copiarle a mi abuela. Salvo que ahora, le ponemos nuestro propio sello", dice Marianela que es psicóloga y es quien está al frente del emprendimiento.  


Por esas cosas de la vida, nunca dejó de hacer conservas. Por gusto personal, pero también para satisfacer pedidos. Es que mientras hizo la carrera universitaria en Córdoba, aportaba al presupuesto estudiantil vendiendo a sus compañeros, los dulces y salsas caseras que preparaba en su departamento. Ya recibida y con la decisión de volver a San Juan, apeló una vez más a esas recetas para, ésta vez no sólo ayudarse, sino convertirlo en un verdadero emprendimiento. Entonces recurrió a la mejor socia que encontró en el camino, su hermana Yanina, diseñadora industrial (por lo que podría sumar su visión y sus conocimientos para "hermosear" la presentación de los productos) y continuadora también del talento culinario familiar. 


Así nació hace apenas algunos meses Amtla, el nombre que remite a un término huarpe (Amta significa señor y les parecía un juego de palabras interesante para dar valor a los productos de la tierra como "señores productos"), pero que en verdad no tiene significado alguno. Bajo este sello las dos hermanas promocionan y comercializan una línea de salsas y dulces de tomate, sólo eso por ahora- que bien podría ser catalogada como gourmet. Es que no sólo hacen la receta clásica, esa que heredaron de la abuela. Sino que combinan el fruto esencial con otros sabores, especialmente sanjuaninos, para obtener productos de calidad y para, fundamentalmente como a ellas les gusta definirse, provocar una "experiencia en el paladar". 


"Por ahora no tenemos un amplio menú y producimos casi que a pedidos. Pero tenemos muchas ideas y ya estamos haciendo pruebas para seguir innovando", cuenta quien hizo cursos de Bromatología para poner aún más a punto su emprendimiento y además recurrió a la experiencia de haber trabajado en un servicio de catering para mejorar el sabor de sus productos: un dulce clásico de tomate, otro al que enriquecen con coco rallado y leche de coco y una versión del dulce de tomate combinado con cítricos (naranja y limón). Además ofrecen una salsa de tomate con manzana verde y roja más pasas de uva. 


Recientemente empezaron a probar mezclas con jarilla pero todavía están en la etapa de búsqueda, prueba y error. Y no descartan hacer preparaciones con tomate desecado. 


Quizás el mayor plus de estas emprendedoras pase por su generosidad. Es que problemas en compartir su receta ni en hacer degustaciones para que la gente conozca su producto el que por ahora solo se consigue a pedido o en ferias de artesanos y emprendedores. Es más como sueñan en convertir al tomate en patrimonio sanjuanino, ya tiene un proyecto paralelo: recopilar recetas a base del fruto para hacer un libro on line y de acceso libre y gratuito. 


El dato 


Los dulces y salsas Amtla se comercializan en frasquitos de 200 gramos. Cada uno, sea la variedad que sea, cuestan $40. Y tienen una promoción: como quieren fomentar la cultura autosustentable quien quiera volver a comprar, si lleva el envase tiene un 30 por ciento de descuento. 


Estos dulces no tienen conservantes artificiales ni agregados. Únicamente el contenido de azúcar funciona como conservante, por lo que, aclaran, no son productos ligth. 


Se pueden consumir solos, combinados con quesos, brusquetas, carnes de cerdo, panificaciones, etc. 
Para hacer los pedidos se puede consultar en la página Amtla San Juan en Facebook o Instagram. 
  

  
Iniciativa 


Las hermanas Ruarte Mataix se han propuesto recopilar la mayor cantidad de recetas a base de tomate, tanto de salsas, como de dulces e inclusive de otras preparaciones como puede ser el tradicional tomaticán. Además de preparaciones con fines cosméticos o estéticos con tomate. También el anecdotario respecto de los utensilios y técnicas usadas en las preparaciones. Su idea es volcarlas en un libro virtual de acceso gratuito con la intención que no se pierdan ni se olviden y que formen parte del patrimonio cultural y social para evocar emociones y activar recuerdos. Aqeulla personas interesadas pueden contactarlas al mail [email protected] .com.  
 

  
Tierra colorada 


Según los datos dados a conocer en el último Encuentro Argentino del Tomate -realizado en la provincia en junio del 2016- en los últimos diez años, la superficie cultivada con tomate para industria en San Juan se duplicó y pasó de 800 a 1.600 hectáreas. Pero a su vez, la producción se triplicó gracias al aumento en el rendimiento promedio que pasó de 50 mil a 150 toneladas. En ese momento, se estimaba que la cosecha de tomate de esa temporada también sería prometedora, con 168 mil toneladas del total de 406 mil que se obtienen en todo el país. 
Estos datos han dado muestra que San Juan es tierra fértil para el tomate, siendo la primera provincia productora del país y la segunda, después de Mendoza, en superficie cultivada (especialmente en Pocito, Rawson, 25 de Mayo, Caucete, San Martín y 9 de julio). 
  
  

  
La receta clásica 
  
Mermelada de tomate 


Ingredientes: 1 kilo de pulpa de tomate (si es perita, mejor), 800 gramos de azúcar, hasta 3 unidades de clavo de olor (dependiendo del gusto ya que es una especie fuerte) y 1 ramita de canela. 
Preparación: A los tomates maduros, quitarles la piel y la mayor parte de las semillas. Cortarlos en cubos regulares pequeños. Colocar la pulpa en una olla, intercalando capas de pulpa y de azúcar. Agregar las especias. Llevar al fuego y dejar cocinar a fuego bajo hasta que los tomates se deshagan y la preparación tome punto. Para verificar el punto colocar una cucharada de mermelada en un platito, dejar que se enfríe y pasarle el dedo o una espátula de goma para hacer un surco. Si se mantiene el surco está lista, si se vuelve a unir le falta cocción. 
  

  
Rico por donde se lo mire 
  
El tomate no sólo es delicioso, sino que tiene decenas de beneficios y propiedades para la salud. Eso sí, es fundamental lavarlo bien antes de usarlo. 


Por ejemplo, contiene niveles de potasio que lo convierten en un excelente alimento para promover el crecimiento muscular y el desarrollo sano del sistema nervioso. 


Por su aporte en Vitamina C, E y carotenos (como el Licopeno) tiene altas propiedades antioxidantes y por tanto un excelente poder contra el cáncer. También es depurativo y ayuda a prevenir problemas cardíacos y cerebrovasculares. 


Aporta sólo 20 calorías por cada 100 gramos y genera una sensación de saciedad por lo que es ideal para consumirlo en dietas para bajar de peso. 


Aumenta la resistencia a infecciones y refuerza el sistema inmunológico con su aporte de Vitamina C, A y E y minerales. 


Su alto contenido en provitamina A ayuda a desarrollar y mejorar la vista. 


Su alto contenido en fibra lo convierte en un suave laxante.

 
Su ingesta contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y al buen control de la glucemia en las personas que tienen diabetes. 


El tomate por su alto contenido en potasio y escaso en sodio, es considerado un alimento con efecto diurético y beneficioso para la eliminación de toxinas.  


Ayuda a combatir el reumatismo, es un buen antiinflamatorio y cicatrizante (se usa como tópico), entre otros beneficios.