3 de septiembre de 2026 - 18:17

¿Qué es Ato? La innovadora IA argentina para adultos mayores que conquistó a Mario Pergolini

No tiene pantalla ni exige manejar aplicaciones, sólo funciona hablando. El dispositivo nació para acompañar al abuelo de un joven argentino y terminó sumando a Pergolini como inversor, inspirado también por la experiencia de su madre no vidente.

Una conversación entre un nieto y su abuelo terminó convirtiéndose en un proyecto tecnológico argentino con proyección internacional. Se llama Ato y, a simple vista, podría confundirse con un pequeño parlante. Pero detrás tiene inteligencia artificial y una idea concreta: que los adultos mayores puedan acceder a tecnología, comunicarse con sus familias y sentirse acompañados sin depender de celulares, pantallas ni aplicaciones complicadas.

Su creador es Juan Cereigido, un joven emprendedor argentino que comenzó a trabajar en el proyecto a fines de 2024 pensando en su abuelo Beto. Él no estaba acostumbrado a utilizar smartphones ni servicios digitales, por lo que Cereigido buscó eliminar prácticamente todas las barreras: la interacción debía ser tan sencilla como hablar con otra persona.

El resultado fue un primer prototipo controlado principalmente por voz. Un video mostrando la experiencia con su abuelo se viralizó y superó los cuatro millones de reproducciones. Entre quienes lo vieron apareció un nombre que terminaría siendo decisivo para el futuro del emprendimiento: Mario Pergolini.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida por Ato (@heyato.ai)

El primer desarrollo de Ato surgió a partir de la experiencia de Juan Cereigido con su abuelo y terminó convirtiéndose en un proyecto internacional. VIDEO / juancereigido

De su abuelo a la historia personal de Pergolini

El vínculo con Pergolini no fue únicamente comercial. El conductor venía pensando en una solución tecnológica similar a partir de una experiencia con su propia madre, quien perdió la visión cuando ya era adulta y encontraba dificultades para realizar actividades cotidianas de manera autónoma.

Pergolini contó que algunas de esas limitaciones eran aparentemente sencillas: su madre ya no podía poner sola la radio que acostumbraba escuchar, saber fácilmente cómo estaba el día o acceder a determinados contenidos sin la ayuda de otra persona.

Eso lo llevó a experimentar con herramientas basadas en inteligencia artificial que pudieran interactuar mediante lenguaje natural. Cuando conoció el desarrollo de Cereigido entendió que ambos estaban intentando resolver problemas similares.

Mario Pergolini junto a los creadores de Ato, el dispositivo argentino con inteligencia artificial pensado para acompañar a adultos mayores.

Mario Pergolini junto a los creadores de Ato, el dispositivo argentino con inteligencia artificial pensado para acompañar a adultos mayores.

En lugar de desarrollar un producto competidor, Pergolini decidió respaldar el emprendimiento y se convirtió en uno de sus primeros inversores cuando Ato todavía estaba en etapa de prototipo. Más adelante el proyecto también consiguió financiamiento de Founders Inc., un fondo tecnológico estadounidense con sede en San Francisco.

“Cada vez hay más adultos solos”, explicó Pergolini al hablar del problema que busca atacar el dispositivo.

Qué puede hacer Ato

La filosofía detrás del aparato es prácticamente la opuesta a la de un teléfono inteligente: cuantas menos cosas haya que aprender para utilizarlo, mejor.

Después de configurarlo, el usuario puede comenzar una interacción simplemente hablando. El sistema permite mantener conversaciones, escuchar música o radio, consultar información y programar recordatorios, entre ellos los relacionados con horarios de medicamentos.

También busca mantener conectado al adulto mayor con su familia. El ecosistema incluye herramientas mediante las cuales los familiares pueden recibir información y mantenerse vinculados, mientras que el usuario continúa interactuando principalmente mediante la voz.

Ato puede además iniciar conversaciones y adaptar parte de ellas a los intereses de cada persona. El objetivo declarado por sus desarrolladores no es reemplazar los vínculos humanos ni proporcionar atención médica, sino reducir la sensación de aislamiento y facilitar el acceso a determinadas funciones digitales.

En ese sentido, el desarrollo incorpora límites para evitar que la inteligencia artificial entregue diagnósticos o recomendaciones médicas que deberían quedar en manos de profesionales.

De un prototipo argentino a Silicon Valley

El proyecto atravesó varias versiones antes de llegar al modelo comercial actual. Cereigido y su equipo se instalaron en San Francisco, desde donde continuaron desarrollando el producto y probándolo con familias reales.

Según la compañía, más de 2.500 familias ya forman parte de la comunidad de usuarios y pruebas de Ato. La página oficial también asegura que el dispositivo puede enviarse internacionalmente.

El crecimiento transformó aquella experiencia doméstica con Beto en una startup que busca insertarse en uno de los debates más importantes alrededor de la inteligencia artificial: cómo conseguir que la tecnología también sea útil para quienes no crecieron utilizándola.

Cuánto cuesta

Actualmente, el sitio oficial ofrece el dispositivo por 179 dólares, con un precio de referencia de 200 dólares. A ello se agrega una membresía que, luego del primer mes gratuito, cuesta 29 dólares mensuales. Los valores pueden cambiar según promociones, impuestos y condiciones de envío.

Más allá del negocio, detrás de Ato permanecen las dos historias que terminaron cruzándose: un nieto que quería acercar a su abuelo a un mundo cada vez más digital y Pergolini intentando devolverle autonomía a su madre después de que perdiera la vista.

La inteligencia artificial suele presentarse a través de enormes modelos, robots o herramientas capaces de producir textos e imágenes. Ato propone otra escena mucho más cotidiana: una persona mayor sentada en su casa que, sin tocar una pantalla ni aprender un nuevo menú, simplemente dice unas palabras y encuentra del otro lado una respuesta.

LAS MAS LEIDAS