Lo que durante años pareció una escena reservada para la ciencia ficción comienza a acercarse al mercado. Tesla apunta a que su robot humanoide Optimus pueda comenzar a venderse a clientes externos durante la segunda mitad de 2027, mientras avanza con la preparación de las líneas que permitirán fabricar sus primeras unidades.
La novedad tomó fuerza en las últimas horas después de que se viralizaran nuevamente imágenes del robot caminando y realizando distintas tareas. El objetivo de Tesla es mucho más ambicioso que crear una máquina para exhibiciones: pretende desarrollar un humanoide capaz de encargarse de trabajos repetitivos, peligrosos o físicamente demandantes, primero dentro de fábricas y, eventualmente, también en hogares.
Optimus, el robot humanoide con el que Tesla busca dar un nuevo salto fuera del mercado automotor.
Cuándo podría salir a la venta
La ventana temporal surgió después de una visita de analistas de JPMorgan a la fábrica de Tesla en Fremont, California. Allí, la compañía comunicó que el diseño de la nueva generación de Optimus está prácticamente definido y que las ventas a compradores externos podrían comenzar desde la segunda mitad de 2027.
Hay, sin embargo, una diferencia importante entre esa proyección y una fecha de lanzamiento confirmada. Tesla todavía no anunció oficialmente el día en que podrá comprarse Optimus, por lo que 2027 continúa siendo un objetivo sujeto al avance de la producción.
Los documentos más recientes de la compañía muestran que las antiguas líneas utilizadas para fabricar los Model S y Model X en Fremont fueron desmanteladas y que en ese espacio se están instalando las primeras líneas de producción de Optimus. Las unidades iniciales estarán destinadas principalmente a recopilar datos, entrenar al sistema y continuar mejorando sus capacidades antes de una comercialización masiva.
El propio Elon Musk reconoció que el comienzo será complejo. Optimus está compuesto por alrededor de 10.000 piezas diferentes, por lo que Tesla espera que el ritmo inicial de fabricación sea lento hasta conseguir estabilizar toda la cadena productiva.
¿Cuánto costaría tener un Optimus?
Esta es probablemente la pregunta que genera mayor curiosidad. No existe todavía un precio oficial, aunque Musk planteó en diferentes oportunidades que, una vez alcanzada una producción a gran escala, su intención es llevar el valor de Optimus a un rango aproximado de 20.000 a 30.000 dólares.
De cumplirse esa proyección, Tesla buscaría colocar al humanoide en un rango comparable con el precio de algunos automóviles, aunque todavía es imposible saber cuánto costarán realmente las primeras unidades.
La clave será la escala. Fabricar algunos robots experimentales tiene un costo muy diferente al desafío de producir cientos de miles de unidades con manos capaces de manipular objetos, cámaras, sensores, actuadores, baterías y sistemas de inteligencia artificial integrados.
Qué podría hacer el robot de Tesla
La meta final es que Optimus pueda caminar, mantener el equilibrio, reconocer su entorno, desplazarse de manera autónoma y manipular objetos. Tesla señala que está desarrollando sistemas específicos de percepción, navegación e interacción con el mundo físico para conseguirlo.
En las demostraciones públicas ya se lo vio desplazándose, levantando objetos y realizando determinadas tareas controladas. Pero todavía existe una distancia importante entre esos ejercicios y disponer de un robot completamente autónomo capaz de desenvolverse solo en cualquier fábrica o vivienda.
De hecho, Musk reconoció a comienzos de este año que en ese momento ningún Optimus estaba realizando todavía trabajo productivo útil dentro de las plantas de Tesla, una muestra de que el proyecto continúa atravesando una fase importante de desarrollo.
La apuesta, de todas maneras, es enorme. Tesla viene transformándose progresivamente de una compañía identificada casi exclusivamente con los autos eléctricos a otra que busca poner inteligencia artificial, conducción autónoma y robótica en el centro de su futuro.
Si el calendario esta vez se cumple, 2027 podría marcar un punto decisivo: Optimus dejaría de ser solamente el robot que Tesla muestra en videos y comenzaría el desafío mucho mayor de encontrar compradores dispuestos a tener uno trabajando para ellos.