Los grandes creativos de la historia fueron y son personas que han sabido combinar muy bien los recursos y elementos que tenían a su disposición. Para ser "más creativos" debemos ejercitar dos aspectos fundamentales: el primero reside en nuestra capacidad de observación y percepción, la cual nos va a permitir tener más (o mejores) elementos a la hora de crear. El segundo es nuestra destreza para combinar esos elementos.

 

Estos cinco ejercicios dictados por Facundo Arena, autor de “El camino de la creatividad”, son sencillos y un buen punto de partida:

 

1. Anotá las tres últimas oraciones de tus últimos tres chats del teléfono celular en un papel o en el anotador del mismo dispositivo. Ahora combiná esas frases en un texto (un relato, una poesía o una canción, por ejemplo) que tenga sentido para vos.

 

2. En un papel en blanco escribí en la parte superior la frase "¿Qué tal si...?" Ahora tomate cinco minutos para anotar una sucesión de todas las respuestas que te vengan a la mente. Durante estos cinco minutos no pretendas darle coherencia a las respuestas; intentá escribir "sin filtros". Este ejercicio también funciona muy bien en grupos, haciendo circular el papel sucesivas veces entre todos los participantes.

 

3. Con la cámara de fotos de tu celular, fotografíá todos los objetos azules que están en el lugar en el cual te encontrás. Luego los verdes. Armá un álbum en tu aplicación de fotos con esos objetos y ordenalos en función de cuán frecuentemente los usás o los ves. Este ejercicio podés realizarlo periódicamente en diversos ambientes.

 

4. Recordá un evento reciente de la última semana y preguntate: "¿Qué podría haber pasado si...?" Estudios cognitivos afirman que esta aproximación a los eventos pasados estimula nuestra imaginación y nuestra creatividad.

 

5. Escribí, todos los días, mucho. La escritura es la herramienta fundamental para bocetar ideas, desarrollar proyectos y construir nuestros propios relatos creativos. Escribí periódicamente con lápiz y papel, vas a ejercitar no solo tu caligrafía, sino también todas las áreas de tu mente que están íntimamente relacionadas con la imaginación, la generación de ideas y el pensamiento análitico. Y si no sabés sobre qué escribir, escribí lo primero que te venga a la mente (aunque no tenga sentido).

 

Es importante destacar que si bien estos ejercicios pueden ser realizados sin moverte del sillón, lo cierto es que la creatividad es un proceso dinámico, un proceso que fluye mejor en movimiento. Por esta razón muchos artistas, científicos e ingenieros tenían frecuentes rutinas para salir a caminar (caminar activa la circulación y facilita la generación y combinación de ideas).

 

Para terminar, recordá que la creatividad es un músculo que debe ejercitarse periódicamente, siempre a través de estímulos y experiencias. Por eso, si querés ser más creativa, no te olvides de mantener tu cerebro activo y tus sentidos bien despiertos.

 

Fuente: Clarín