Comenzó el frío y muchas personas empezaron a calefaccionar sus hogares, sobre todo a la hora de acostarse. Pero, en general se comete el error de encenderlo más o menos tiempo del sugerido.
Comenzó el frío y muchas personas empezaron a calefaccionar sus hogares, sobre todo a la hora de acostarse. Pero, en general se comete el error de encenderlo más o menos tiempo del sugerido.
Por ejemplo, mantenerlo prendido por mucho tiempo no solo genera un gasto innecesario, sino que también puede resecar el ambiente y perjudicar la calidad del sueño.
Ante esta duda, especialistas en climatización sugieren que, en condiciones normales de aislamiento térmico, con solo 20 a 30 minutos previos alcanza para que el dormitorio esté confortable al momento de acostarse. Superado ese tiempo, el consumo sigue aumentando pero la temperatura no mejora significativamente.
Además, durante la noche, el cuerpo reduce su temperatura corporal de forma natural. Por eso, no es necesario dormir con el aire prendido toda la noche, salvo en hogares con muy mala aislación. En esos casos, se recomienda utilizar temporizadores o termostatos programables.