En el marco de un anteproyecto de desregulación económica que impulsó el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, el Gobierno nacional propone la derogación de la Ley 25.542. Esta normativa, vigente desde hace más de dos décadas, establece el Precio Uniforme de Venta al Público (PVP) del libro en todo el país.
La iniciativa, enviada a la Secretaría Legal y Técnica para su posterior remisión al Congreso, busca eliminar restricciones, reducir la intervención estatal y fomentar la libre competencia. Sin embargo, generó un inmediato estado de alerta en la Cámara Argentina del Libro, la Fundación El Libro y diversos actores del sector editorial.
La posición del Gobierno nacional
Fuentes del Ministerio de Desregulación fundamentaron la medida argumentando que la eliminación del precio fijo permitirá que las librerías compitan ofreciendo descuentos y promociones, lo que facilitaría el acceso de los lectores a la lectura.
Argumento oficial: Sostienen que al haber más competencia, aumentan las opciones y mejoran los precios para los consumidores.
Referencia internacional: Citan el caso del Reino Unido, donde aseguran que tras la eliminación del precio único en 1995 crecieron los títulos publicados y no desaparecieron las librerías.
Alcance: Aclaran que no se busca eliminar editoriales ni derechos de autor, sino habilitar a cada comercio a competir con las herramientas de precio que considere oportunas.
El reclamo de la Cámara Argentina del Libro y la Fundación El Libro
Desde la Fundación El Libro y la Cámara Argentina del Libro (CAL) expresaron su firme rechazo a la derogación de la norma, calificándola como la columna vertebral que garantiza la supervivencia de las librerías independientes y de barrio.
Entre las principales objeciones señaladas por las entidades representativas se destacan:
Pérdida de diversidad: Advierten que la libre competencia perjudica a los eslabones más débiles (autores, pequeñas editoriales y librerías independientes) y favorece la concentración del mercado.
Concentración de bestsellers: Advierten que grandes plataformas digitales (como Mercado Libre o Buscalibre) y grandes cadenas podrían absorber el volumen de venta de los títulos más vendidos mediante descuentos agresivos, restando sostén financiero a los comercios de proximidad.
Rol cultural: Remarcan que las librerías no son meros puntos de venta de mercancía, sino faros de encuentro democrático y promoción de la lectura.
Los debates sobre la modernización de la norma
Dirigentes del sector librero señalaron que, si bien defienden el precio uniforme, existen vacíos legales y desafíos que requieren actualizar la legislación aprobada en 2001:
Venta online y plataformas digitales: La ley vigente no contemplo en su origen el impacto de canales como Mercado Libre, Buscalibre o el formato electrónico (e-books).
Fechas comerciales especiales: Propuestas del sector para aplicar un margen acotado de descuentos reglados en fechas como el Día del Madre, del Padre o Navidad, cuando el libro compite con otros regalos.
Libros descatalogados: La necesidad de reglamentar con precisión cuándo un título pasa a ser considerado descatalogado para clarificar la trastienda comercial.