El presidente Javier Milei volvió a colocar la cuestión Malvinas en el centro de su mensaje ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. En su discurso, reivindicó el reclamo argentino de soberanía y sostuvo que se trata de una “causa nacional”, en línea con la posición que el Gobierno viene planteando durante las últimas semanas.
La intervención del mandatario se produjo después de un nuevo cruce diplomático con el Reino Unido. El primer ministro británico, Andy Burnham, había defendido ante la ONU la posición de Londres sobre las islas, mientras que el canciller argentino Pablo Quirno respondió que el archipiélago se encuentra “ilegalmente ocupado” por el Reino Unido.
Milei también cuestionó el funcionamiento de las Naciones Unidas y planteó sus reparos sobre el rumbo que tomó el organismo. La crítica forma parte de una línea discursiva que el Presidente ya había expresado en anteriores intervenciones ante la Asamblea General, cuando sostuvo que la ONU debía concentrarse en sus objetivos originales vinculados con la paz y la seguridad internacional.
El reclamo por Malvinas se da además en un contexto de mayor tensión diplomática entre Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las islas y por la explotación de recursos naturales en la zona. El Gobierno argentino viene impulsando medidas legales y diplomáticas para reforzar su posición frente a proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos.
La cuestión Malvinas fue presentada por el Gobierno como una política de Estado. En una reciente cadena nacional, Milei había señalado que el reclamo “no pertenece a un gobierno ni a un partido político”, sino que constituye una causa nacional, al tiempo que anunció nuevas herramientas para defender la posición argentina.