La fotografía generó una fuerte polémica en las redes sociales tras el triunfo de la Selección argentina ante Suiza por los octavos de final del Mundial 2026. La imagen expuso la presencia de un alto funcionario del gobierno de Javier Milei en el Arrowhead Stadium de Kansas City, disfrutando del partido en una ubicación preferencial cercana al campo de juego.
Se trata de Santiago Viola, actual viceministro de Justicia de la Nación, cuya asistencia al evento deportivo en Estados Unidos fue revelada a través de las redes sociales por el periodista Nicolás Pizzi y replicada rápidamente por distintos medios nacionales.
El rol clave de Santiago Viola en el Gobierno
Viola no es un funcionario más dentro de la estructura de La Libertad Avanza (LLA). El actual viceministro de Justicia asumió su cargo formalmente en marzo pasado, pero su vínculo con el riñón libertario viene desde la campaña electoral, donde se desempeñó como el apoderado legal del partido.
Fuentes políticas lo señalan como un hombre de extrema confianza de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Además de su rol en el Ministerio de Justicia, Viola posee un peso estratégico clave para el oficialismo: es el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, el órgano encargado de seleccionar y sancionar a los jueces.
Dato clave: El periodista que filtró la foto advirtió sobre la ubicación privilegiada del viceministro y dejó una picante frase en su cuenta de X: "Pegó linda ubicación, cerca del campo. Por las dudas, es el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura".
Polémica y sospechas en Kansas City
La presencia del viceministro en el Mundial 2026 no fue la única que encendió las alarmas en el ámbito político y judicial. Según trascendió, en el mismo estadio también se habría detectado la presencia "camuflada" de un integrante de la Cámara de Casación Penal.
La coincidencia genera suspicacias en los pasillos de Tribunales, ya que dicho magistrado debe emitir un fallo clave en el corto plazo vinculado al futuro institucional de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), una entidad con la que el Ejecutivo mantiene un público y tenso enfrentamiento por el impulso de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD).