La picadura de una serpiente yarará a un cazador en la localidad bonaerense de Lobería reavivó la preocupación sobre el riesgo de accidentes con animales ponzoñosos. El hombre, identificado como Pablo Fernández (43) y domiciliado en Necochea, fue atacado mientras caminaba por un campo de la zona y debió trasladarse de urgencia al Hospital Subzonal de Balcarce, donde los médicos le administraron diez ampollas de suero antiofídico para neutralizar el veneno.
Aunque el paciente logró llegar por sus propios medios al centro de salud y rechazó un traslado sanitario de mayor complejidad, el caso puso en alerta a los especialistas en herpetología respecto a las condiciones que favorecerán el incremento de reptiles durante las próximas semanas.
Época de reproducción y condiciones climáticas favorables
En diálogo con especialistas, el biólogo Mariano Mársico Fetolini, experto en animales ponzoñosos, explicó que si bien los accidentes ofídicos son infrecuentes en términos absolutos, se aproxima una ventana temporal propicia para el aumento de encuentros entre personas y reptiles.
«Estamos entrando en época de reproducción de muchas especies venenosas, como las tan temidas yararás. A eso se le suman los pronósticos de lluvias intensas y alta humedad, un marco donde los encuentros van a intensificarse bastante», advirtió el profesional.
Sobre la aplicación de diez dosis de antídoto, el biólogo detalló que la cantidad responde a la evaluación médica del Instituto Malbrán y a la gravedad del cuadro del paciente. «Las yararás suelen generar una sintomatología severa con mucho sangrado, moretones y necrosis de tejido. El efecto varía significativamente según la respuesta inmune de cada organismo», precisó.
Cómo prevenir el ingreso de víboras a las viviendas
Frente a la presencia de estos especímenes en zonas periféricas o rurales, los expertos recalcaron la necesidad de adoptar pautas de convivencia segura mediante la limpieza y el desmalezamiento:
Mantenimiento del jardín: Mantener el césped corto y evitar la acumulación de leña, chapas o escombros cerca de las viviendas, ya que funcionan como refugio.
Uso de indumentaria adecuada: Al transitar por zonas de monte o pastizales altos, emplear calzado cerrado de caña alta (borcegos o botas de goma) y pantalones de tela gruesa.
Precaución al manipular objetos: Usar guantes de cuero o jardinería al mover troncos o maleza, y jamás introducir las manos en huecos, cuevas o sectores sin visibilidad.