
Los consumidores argentinos y colombianos fueron los que registraron mayores cambios en sus hábitos de consumo durante el último año, a causa del deterioro del poder adquisitivo del salario y por el crecimiento exiguo de sus economías, según el último informe elaborado por la consultora internacional KPMG.
En Argentina, el efecto inflacionario de los últimos años produjo una baja en la venta de productos de consumo masivo, en un contexto en el que "el consumidor busca segundas marcas y una mejor relación entre precio y calidad", precisó la consultora.
En lo que respecta a la cuestión inflacionaria, KPMG señaló -en base a datos de la Dirección General de Estadísticas y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires- "que la mayor parte de los productos de la canasta de ese índice se apreció en una media del 150% entre 2013 y 2016, y los productos de consumo masivo estuvieron entre lo más afectados", remarcó la consultora.
"Este crecimiento en los precios, que no incluye el aumento experimentado en las tarifas de los servicios públicos (durante el último año), determinó que una buena parte de los consumidores fuera a comprar más asiduamente al canal mayorista, donde éstos perciben una diferencia de precios que puede llegar al 30% – 35%", subrayó el informe.
Asimismo, son más racionales en la elección de los productos, al punto de resignar primeras marcas para migrar hacia otras más económicas, y buscan constantemente un equilibrio entre precio y calidad, dice una de las principales conclusiones de informe especial realizado por la firma y titulado "Consumo Masivo, hábitos y puntos de venta" en el que se analiza el comportamiento del consumidor entre los años 2013-2016.
Según el estudio, por este cambio de hábitos las marcas propias de supermercados y de distribuidores han crecido de manera significativa en los últimos años y se espera que esta tendencia continúe a futuro.
"La proporción de consumidores racionales, es decir aquellos que efectúan un análisis comparativo de precios y opciones antes de realizar una compra, aumentó del 40% al 50% en los dos últimos años y que, a contramano de éstos, la proporción de marquistas, es decir los que prefieren seguir comprando primeras marcas sin importar el precio, cayó en alrededor de 4 puntos en igual período", concluyó el informe.
