Las exportaciones de mosto concentrado se podrían haber acercado este año a unas 120.000 toneladas, es decir, un 14% más de lo que va a cerrar el 2021; si se hubiera mandado más uva a la elaboración de este producto en la última temporada. Esa es la estimación que hacen en la Cámara de Exportadores de Mosto, desde donde destacan que mientras ellos podrían haber vendido más, el consumo interno de vino sigue en baja por múltiples causas, y se encamina a generar un sobrestock que en el futuro acarreará una baja en el precio de la uva. Por ese motivo, Fernando Morales, presidente de la entidad, cuestionó que los gobiernos de Mendoza y San Juan no cerraron un acuerdo de diversificación más alto para el mosto, lo que habría permitido contar con mayor volumen del jugo de uva que hoy tiene demanda de los mercados mundiales. Mendoza proponía un porcentaje muy bajo, del 11%; el Gobierno de San Juan no lo aceptó, y por lo tanto sin acuerdo, se dispara la cláusula que indica que los productores deben destinar el 20% de uvas a la elaboración de mosto. "El sector del mosto había calculado un porcentaje del 26% que habría sido más adecuado para no generar estos excedentes de vino que hay ahora, y lo hubiese dado al mosto la posibilidad de vender un poco más en los mercados externos", dijo Morales. Agregó que se podrían haber exportado 120.000 toneladas y no 105.000, a las que hay que sumarle otras 20.000 que siempre se consumen en el mercado interno. "La picardía es no haber exportado un poco más, que sí se hubiese podido este año, básicamente porque el destino a mosto se hizo solamente por sentido común de los productores ya que lamentablemente no hubo acuerdo entre los gobiernos", insistió el directivo. Eso sí, destacó a título personal que "fue más sensata la posición de San Juan, que la de Mendoza que proponía un porcentaje muy bajo".

