El dólar oficial se dio vuelta sobre el cierre y cerró al alza este lunes 12 de enero, en una rueda marcada por la volatilidad y la atención puesta en la evolución de las tasas de interés. El movimiento se dio luego de que el tipo de cambio terminara la primera semana del año en baja, en un contexto de regreso de las compras de reservas por parte del Banco Central (BCRA) y del pago de deuda a bonistas por un total de u$s4.200 millones.

Cabe resaltar que, tras el estreno del nuevo esquema cambiario, el dólar había retrocedido la semana pasada, con compras de reservas del BCRA y ventas del Tesoro orientadas a evitar que el tipo de cambio toque el techo de la banda. En ese marco, el límite superior de la banda del tipo de cambio mayorista volvió a ubicarse en el 5%.

En la jornada de este lunes, el dólar mayorista avanzó $2,50 y se ubicó en $1.467,50. En tanto, el dólar minorista en el Banco Nación se ofreció a $1.490.

Dentro de los paralelos, el dólar blue borró el avance que había mostrado durante el día y cerró a $1.505 en la city porteña. En San Juan, completó una semana sin modificaciones y la venta se mantuvo a %1.550.

Los dólares financieros operaron con leves variaciones: el MEP cedió 0,1% hasta $1.487,88, mientras que el contado con liquidación subió 0,2% y se ubicó en $1.532,45.

El volumen operado en el segmento de contado alcanzó los u$s433,520 millones, mientras que en el mercado de futuros se negociaron u$s308 millones, según informó el operador Gustavo Quintana. El comportamiento del mercado se dio en un escenario de cautela, con el dólar marcando su tercer avance consecutivo, luego de haber finalizado la semana previa con fuertes pérdidas.

De acuerdo con un análisis de PxQ, durante la semana pasada se observó una dinámica particular: el BCRA compró divisas mientras el Tesoro las vendió para evitar que el tipo de cambio alcanzara el techo de la banda. Esta estrategia, señalaron, terminó “evidenciando un mercado corto si se quiere acumular reservas sin acceso al mercado internacional de crédito”.

Por su parte, la consultora Econviews planteó que el principal interrogante que deja el nuevo esquema cambiario es si será posible continuar acumulando reservas sin que el tipo de cambio se mueva de manera significativa. “Esa obsesión con el dólar planchado tuvo su costo en las tasas de interés”, advirtieron. Según su análisis, el típico aumento de la demanda de dinero de diciembre volvió a estresar la liquidez bancaria, llevando las tasas de corto plazo a niveles altos y volátiles.

En ese contexto, remarcaron que el Gobierno dejó en claro que prefiere que el ajuste se dé por el lado de las tasas antes que por el tipo de cambio. Entre la ausencia de una tasa de política monetaria y la falta de acciones del BCRA y del Tesoro para suavizar la suba de tasas, quedó confirmado que, por ahora, el que manda es el dólar. Aun así, el BCRA logró un dato positivo e inició la semana del nuevo esquema con compras acumuladas en cinco jornadas por un monto superior a los u$s200 millones.