El dólar oficial aceleró su baja, anotó su cuarta caída al hilo y ya está casi $100 más barato que el valor del CCL, que operó con volatilidad. El dólar blue, en tanto, registró su valor más bajo en casi siete meses y en San Juan se comercializó igual que el día miércoles: $1.330 para la compra y $1.430 para la venta.
El tipo de cambio mayorista cerró en $1.381, unos $6,50 debajo del cierre del miércoles y acumula una caída de $13 en los primeros cuatro días de la semana, borrando la suba de $11,5 registrada en la semana corta.
En el segmento minorista, el promedio de entidades financieras relevado por el Banco Central (BCRA) se ubicó en $1.413,73 para la venta, mientras que en el Banco Nación cerró en $1.405. En este marco, el dólar tarjeta se posicionó en $1.826,50.
En cuanto a los dólares financieros, tras la suba del martes, volvieron a caer por segunda jornada al hilo. El contado con liquidación (CCL) se ubicó en $1.478,87, mientras que el MEP cotizó en $1.422,41, aunque operó con volatilidad.
En paralelo, el Banco Central mantuvo su estrategia de intervención en el mercado de cambios. La entidad compró U$S93 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC), acumulando 61 ruedas consecutivas con saldo positivo. En lo que va del año, las compras superan los U$S4.581 millones, mientras que las reservas brutas crecieron en U$S174 millones hasta alcanzar los U$S44.442 millones.
El REM modera las expectativas para el dólar
En este contexto, los analistas del mercado volvieron a recortar sus proyecciones para el tipo de cambio en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el BCRA, en línea con la estabilidad cambiaria observada en los últimos meses.
Las estimaciones indican que el dólar mayorista alcanzaría los $1.700 en diciembre de 2026, lo que implicaría una suba interanual del 17,4%, no solo por debajo de previsiones anteriores sino también muy inferior a la inflación proyectada para el año (29,8%).
Entre los analistas con mejor desempeño —el denominado Top 10 del REM—, el pronóstico es aún más moderado, con un tipo de cambio esperado de $1.633 para fin de año, reforzando la expectativa de una dinámica cambiaria contenida en el corto y mediano plazo.