Las heladas extremas que golpearon a la producción agrícola de San Juan dejaron un saldo preliminar de 1.374 denuncias y alrededor de 20.000 hectáreas cultivadas afectadas. Ante la magnitud de los daños, el Gobierno provincial acelera la evaluación de los productores para definir el acceso a subsidios y prepara los trámites para solicitar la declaración de emergencia agropecuaria, una herramienta que permitiría sumar beneficios impositivos y prórrogas financieras.
Así lo confirmó Alberto Gallardo, director de Contingencias Climáticas y Registro de Productores del Ministerio de Producción. El funcionario explicó que los peritajes están prácticamente terminados y que restan entre 20 y 25 casos en los que los productores solicitaron una nueva revisión.
“Las denuncias que hemos recepcionado son exactamente 1.374. Se están denunciando alrededor de 20.000 hectáreas”, precisó Gallardo, quien destacó la dimensión del fenómeno al compararlo con la temporada anterior. “El año pasado, en toda la temporada, recibimos 300 denuncias. Y ahora ya tenemos 1.374”, remarcó en Radio Colón.
La diferencia refleja el impacto que tuvieron las heladas sobre las explotaciones agrícolas sanjuaninas y la necesidad de acelerar las respuestas oficiales. A ese escenario se suma que la temporada de contingencias todavía no terminó y que las autoridades mantienen la atención puesta en las tormentas y el granizo que podrían llegar en los próximos meses.
“Claramente, el cultivo más dañado ha sido la vid”, señaló Gallardo. Según detalló, la planta estaba en una etapa de brotación, con tejidos tiernos y especialmente vulnerables a las bajas temperaturas.
Las denuncias vinculadas con viñedos abarcan más de 15.000 hectáreas, mientras que el olivo aparece en segundo lugar, con unas 4.000 hectáreas afectadas.
El funcionario advirtió, además, que los daños registrados son elevados en distintos departamentos. Como ejemplos, mencionó promedios de afectación del 52% en 25 de Mayo y del 51% en Sarmiento.
“En todos los cultivos de vid, en el relevamiento, están arriba del 50%”, sostuvo, al describir un panorama que consideró grave para el sector productivo.
Mientras concluyen las revisiones, el Gobierno provincial comenzó a avanzar hacia la etapa de evaluación de cada caso para determinar qué productores podrán acceder a los programas de asistencia.
Gallardo explicó que el comité evaluador analizará las denuncias en función del tipo de cultivo, la superficie de la explotación y el porcentaje de daño constatado. Uno de los mecanismos previstos son los aportes no reembolsables (ANR), que contemplan un subsidio por hectárea, con montos que varían según el cultivo.
Para ingresar a ese programa, el funcionario precisó que el productor debe acreditar un daño superior al 35% y contar con menos de 20 hectáreas cultivadas.
La evaluación, por lo tanto, no implica que todos los denunciantes reciban automáticamente la misma ayuda. El acceso dependerá del cumplimiento de las condiciones establecidas y del análisis de cada expediente.
Quienes no reúnan los requisitos para los ANR podrían encontrar otra vía de asistencia si se concreta la declaración de emergencia agropecuaria.
Gallardo adelantó que la próxima semana estiman iniciar los trámites para convocar a la comisión especializada que analizará la situación del sector y recomendará si corresponde declarar la emergencia.
El organismo está integrado por representantes de distintos sectores vinculados con la actividad agrícola, entre ellos el INTA, la Federación de Viñateros, la Cámara de Ajero y otras entidades productivas. También participan representantes de la Cámara de Diputados y del Poder Ejecutivo provincial.
En esa instancia, el área de Contingencias Climáticas presentará un informe con el estado de situación y los resultados de los relevamientos. La comisión evaluará la información y podrá sugerir al Ejecutivo provincial que avance con la declaración.
“Lo atípico, lo difícil, lo complicado de este año es que nosotros vamos a estar declarando la emergencia antes de que termine la temporada”, explicó Gallardo.
La decisión responde a la magnitud de las pérdidas ocasionadas por las heladas, pese a que todavía resta atravesar el período de mayor atención por las posibles contingencias de granizo.
“Nos queda toda la temporada de granizo. Pero la magnitud de la helada hace que tengamos que acelerar los tiempos y que ya estén dadas las condiciones para pedir la emergencia sin granizo”, afirmó.
La declaración puede encuadrar a los productores en dos categorías, según la magnitud de los perjuicios: emergencia o desastre agropecuario. De acuerdo con los porcentajes detallados por Gallardo, se considera desastre cuando el daño supera el 80%, mientras que el rango del 50% al 79% corresponde a emergencia.
La diferencia es relevante porque determina los beneficios que pueden recibir los productores afectados. Entre las medidas previstas se encuentran las prórrogas o extensiones de vencimientos impositivos, según la categoría reconocida, y la posibilidad de postergar cuotas de préstamos otorgados por el Gobierno provincial. También se contempla la suspensión de juicios ejecutivos por deudas impositivas.
El trámite, además, no termina en San Juan. Una vez que la Provincia declare la emergencia, deberá solicitar a la Nación la homologación correspondiente para que los productores puedan acceder a beneficios del régimen nacional, que incluyen prórrogas impositivas y facilidades vinculadas con créditos de entidades bancarias estatales.
“Declarar la emergencia en Nación también es necesario. Estamos trabajando ya en ese sentido”, indicó Gallardo.
El Niño suma preocupación por las tormentas, el granizo y la humedad
La recuperación de las explotaciones afectadas por las heladas podría complicarse si se cumplen los pronósticos que anticipan una mayor incidencia del fenómeno de El Niño. Para las autoridades, la preocupación no se limita a la posibilidad de nuevas pérdidas por granizo: el exceso de humedad también puede perjudicar los cultivos.
“Cuanta mayor cantidad de tormentas tengamos, obviamente más grande es la posibilidad de caída de granizo”, advirtió Gallardo.
El funcionario explicó que las condiciones de humedad pueden favorecer la aparición de enfermedades en distintas producciones. En la vid y el ajo, por ejemplo, pueden generarse problemas sanitarios, mientras que otros cultivos, como el tomate, también pueden verse afectados.
“Esta es una zona desértica, donde nosotros tenemos cultivos en zona desértica. Cuando tenés exceso hídrico, no es lo normal y la planta genera inconvenientes”, resumió.