Hay perros que parecen tener una regla: si su dueño se mueve, ellos también. Van desde la cocina hasta el living, esperan frente al baño y acompañan incluso los movimientos más pequeños dentro de la casa. Aunque muchas personas lo interpretan simplemente como una muestra de cariño, existen diferentes razones que pueden explicar este comportamiento del perro.
Apego y compañía del perro
Los perros son animales sociales y pueden desarrollar vínculos muy estrechos con las personas con las que conviven.
Seguir al dueño puede ser una forma de buscar compañía y mantenerse cerca del grupo.
También puede convertirse en una costumbre.
Si el perro recibe caricias, comida, juegos o atención cada vez que acompaña a una persona, puede aprender que seguirla tiene resultados positivos.
También puede sentir curiosidad
Los perros son animales muy atentos a los movimientos de su entorno.
Cuando una persona se levanta, el animal puede interpretar que está por ocurrir algo interesante: salir a pasear, recibir comida o jugar.
Por eso, puede decidir acompañarla simplemente para no perderse lo que está por suceder.
¿Cuándo puede ser una señal de ansiedad?
Si el perro no tolera quedarse solo, llora, destruye objetos o muestra signos de angustia cuando su dueño se aleja, puede existir un problema diferente.
En esos casos, no conviene interpretar toda la conducta simplemente como “amor”.
La ansiedad por separación requiere una evaluación adecuada y, en algunos casos, la intervención de un veterinario o especialista en comportamiento animal.
Si simplemente acompaña a su dueño de una habitación a otra y después puede quedarse tranquilo, probablemente se trate de una conducta mucho más sencilla.