Bailarín, coreógrafo y actor, el sanjuanino Leandro Bustos volverá a bailar a la provincia. Y lo hará mañana, con el Ballet del Mercosur que dirige Maximiliano Guerra, que a las 21.30 presentará Carmen y Tangos en el Teatro Sarmiento.
Bailarín, coreógrafo y actor, el sanjuanino Leandro Bustos volverá a bailar a la provincia. Y lo hará mañana, con el Ballet del Mercosur que dirige Maximiliano Guerra, que a las 21.30 presentará Carmen y Tangos en el Teatro Sarmiento.
"Estoy listo y ansioso, creo que más que antes", comentó a DIARIO DE CUYO Leandro, que debutó en San Juan como integrante de la compañía de Guerra en el 2010 (cuando llegó a presentar Rituales. En 2011 no vino con Carmen, porque estaba en el Ballet de Misiones).
"Hace mucho no bailo en San Juan y me encanta poder compartir mi trabajo, mi arte con amigos y familiares que siempre me apoyaron", agregó el joven, para quien trabajar con Guerra significa "un desafío constante y un privilegio".
"Es un lugar donde siento que puedo crear y aportar lo que tengo como intérprete. En el Mercosur nos marcan coreografías, nos hablan de los personajes en las diferentes obras, pero uno también puede aportar lo suyo y eso es fantástico para un artista, sino termina siendo todo igual.
Eso en cuanto a lo artístico. Y con lo demás es genial, porque somos un grupo muy unido y si bien hay gente nueva, todos nos ayudamos y compartimos muchas experiencias. En los viajes, en las giras, en los hoteles, Maxi y Pato (Patricia Baca, esposa de Guerra), además de ser los directores y "jefes’ se ponen en el lugar de compañeros’, destacó Bustos, que también es parte de la compañía David Señorán. "Son dos compañías en las que crecí muchísimo’, valora el pocitano, que comenzó en el ámbito del folclore a los 14 años, luego tomó clases en el Estudio Pavlova y en el Studio Uno y se fue a Buenos Aires en 2007, becado por Julio Bocca y con ayuda de la Fundación Banco San Juan. Luego se perfeccionó en jazz con Rodolfo Olguín y Noemí Coelho y en 2008 audicionó para el Ballet de Mercosur, justamente, el primero que había visto bailar en vivo y en directo.
"Para mí va ser un placer inmenso estar parado en un escenario en el cual empecé a bailar antes de estar en el Ballet", resumió Leandro, siempre agradecido a la provincia y a las maestras que le dieron sus primeras herramientas. "Y mi familia me dijo que me espera con un asado, así que más feliz imposible", agregó.