Considerada entre las mejores exponentes del terror estadounidense de la década, según algunos críticos, el 14 de mayo arriba a la cartelera local Obsesión, una película precedida por un notable éxito en festivales internacionales, que no busca asustar al espectador, sino sumergirlo en una atmósfera de tensión psicológica casi insoportable.
La premisa parece, en la superficie, una historia ya contada: un joven, Bear, tiene un amor platónico, Nikki, y quiere que ella repare en él. Sin embargo, bajo la dirección del cineasta Curry Barker —quien debuta en el largometraje tras captar la atención de la industria en plataformas digitales—, el relato se transforma. “Deseo que Nikki me ame más que a nadie en el mundo”, pide el muchacho y… ella termina convirtiéndose en la sombra omnipresente de Bear, desencadenando una espiral que borra la frontera entre el anhelo y la psicopatía.
Él éxito en festivales de cine
La cinta llega a San Juan precedida por una recepción entusiasta en el circuito global. Su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) fue solo el inicio de un recorrido que incluyó elogios en el Festival de Sitges, el epicentro del cine fantástico mundial. Además, se consagró recientemente en el Overlook Film Festival, donde el público la eligió como la mejor película de terror de su edición, consolidándola como una obra de culto instantáneo.
Una película con mensaje
Lo que eleva a Obsesión por encima del slasher convencional es su trasfondo. La crítica especializada ha destacado su potente metáfora sobre la cosificación de las relaciones en la era moderna. El filme explora cómo la obsesión por ser correspondido puede deshumanizar al otro, convirtiendo al objeto del deseo en una posesión que debe ser controlada a cualquier precio.
El filme explora cómo la obsesión por ser correspondido puede deshumanizar al otro, convirtiendo al objeto del deseo en una posesión que debe ser controlada a cualquier precio El filme explora cómo la obsesión por ser correspondido puede deshumanizar al otro, convirtiendo al objeto del deseo en una posesión que debe ser controlada a cualquier precio
Ingenio ante el bajo presupuesto, o talento puro, técnicamente es un triunfo de la atmósfera. El uso de encuadres cerrados y una paleta de colores que transita de los tonos cálidos del romance idealizado a la frialdad de la pesadilla, logra su objetivo en el espectador. La banda sonora acompaña el ritmo de una trama, que -comentan- culmina en uno de los finales más perturbadores de los últimos años.
obsesión mira
Inde Navarrette es Nikki y Michael Johnston es Bear in Obsesión, el aplaudido debut en largometrajes de Curry Barker
La evolución del terror
El cine de terror estadounidense ha experimentado una evolución que lo aleja de los "sustos fáciles" para centrarse en los miedos existenciales y las patologías humanas. Obsesión se inserta perfectamente en esta tendencia, proponiendo una reflexión profunda sobre hasta dónde somos capaces de llegar.
Con una duración de 109 minutos y una calificación para mayores de 17 años, no es solo una película de terror; es un espejo oscuro de inseguridades y de la delgada línea que separa la pasión de la destrucción total.