Arrancó con el pie derecho, pero antes del debut. Desde el mismo momento que se supo que Damián Betular sería el protagonista, Hairspray se convirtió en una máquina de cortar tickets en el Teatro Coliseo, epicentro de una movida que no da respiro.
La comedia musical sigue cortando entradas y muchos ya la califican como “el fenómeno” de este 2026.
Arrancó con el pie derecho, pero antes del debut. Desde el mismo momento que se supo que Damián Betular sería el protagonista, Hairspray se convirtió en una máquina de cortar tickets en el Teatro Coliseo, epicentro de una movida que no da respiro.
Con una base inicial que superó las veinte mil localidades anticipadas y diez noches completamente colmadas antes de levantar el primer telón, la respuesta del público al musical roza el delirio colectivo. La impactante mutación del famoso jurado televisivo para encarnar a la emblemática Edna Turnblad —asumiendo un rol históricamente icónico, que supo encarnar nada menos que John Travolta— potenció el magnetismo de esta apuesta, que convoca tanto a apasionados del género como a quienes buscan ser testigos de las habilidades escénicas del famoso pastelero. Un Betular que supo hacer gala de su histrionismo y humor en MasterChef, sin dudas su gran plataforma de lanzamiento.
Lejos de enfriarse con el correr de las semanas, este “boom” se consolida con ovaciones interminables de pie. Dicen los que saben, que solo podría ver amenazado su reino por "Charlie y la fábrica de chocolate", estelarizada por Agustín "Rada" Aristarán como Willy Wonka, que verá la luz en junio. Ambas conformarían el gran duelo musical del receso invernal ¿Será?
Lo concreto por ahora es que la audaz apuesta de fusionar la cultura popular con el despliegue de las grandes producciones de escala internacional ha dado fruto. Y ni hablar de fichar a Betular, que corrió los macarons y los écleirs para animarse a cantar, actuar y bailar en las tablas.
La trama se sitúa en los años ‘60 para seguir de cerca los pasos de Tracy Turnblad, una alegre adolescente con silueta fuera de los cánones tradicionales cuyo máximo anhelo es ganarse un lugar como bailarina en el show televisivo más emblemático de la ciudad. Acompañada por una galería de personajes entrañables, la joven no solo buscará alcanzar sus metas personales, sino que desafiará los prejuicios de su época.
Detrás de su fachada de comedia ligera, música pegadiza y peinados extravagantes, la obra posee un trasfondo profundamente humano. El argumento central utiliza el humor y el baile como herramientas para derribar barreras sociales, poniendo el foco sobre la inclusión, la aceptación de la diversidad y el valor fundamental de mantenerse fiel a la propia identidad frente a las exigencias del entorno.