La triste noticia del fallecimiento de Eugenio Zanetti -ayer- también tuvo su impacto en San Juan. Es que el destacado artista tuvo un valioso paso por la provincia, donde -desde 2018 hasta 2025- colaboró en valiosos proyectos del Teatro del Bicentenario.
Precisamente, el coliseo sanjuanino lo despidió en sus redes sociales, dando cuenta de esto: "Con profundo pesar despedimos a Eugenio Zanetti, destacado director de escena, artista y referente de la cultura, cuya mirada, sensibilidad y talento dejaron una huella en la historia artística de nuestro Teatro. Su vínculo con el Teatro del Bicentenario acompañó momentos fundamentales de nuestra trayectoria, con su participación en grandes producciones operísticas como La Flauta Mágica, Don Carlo y Pagliacci".
Según trascendió, el pasado viernes por la tarde, mientras ensayaba Los cuentos de Hoffmann en el Teatro Colón, comenzó a sentirse mal. Al regresar a su domicilio, se descompensó y falleció. Tenía 79 años.
Eugenio Zanetti, en el ensayo de Pagliacci (2025)
Pagliacci en el Teatro del Bicentenario, con la concepción escénica de Zanetti
Artista multifacético, consagrado en Hollywood
Nacido en Córdoba en 1946, Zanetti fue un artista multifacético que desplegó su genio como escenógrafo, director de arte, dramaturgo, pintor y director de cine, entre otras actividades. Formado inicialmente en arquitectura, sus primeros pasos cinematográficos los dio en Italia bajo la dirección de Pier Paolo Pasolini en Medea (1969). A lo largo de más de cinco décadas de prolífica trayectoria, dejó un sello imborrable en el teatro independiente y comercial argentino, firmando puestas memorables en escenarios de la talla del Teatro Colón.
Su talento trascendió rápidamente las fronteras. Radicado en Estados Unidos durante los ‘80, se convirtió en una figura clave de Hollywood como diseñador de producción. Su consagración máxima ocurrió en 1996, al ganar el Premio Oscar a la Mejor Dirección de Arte por su trabajo en Restauración. Posteriormente, en 2000, volvió a ser nominado por la Academia por el universo visual que creó para Más allá de los sueños.
Diálogos con DIARIO DE CUYO
En sus visitas a la provincia, Zanetti mantuvo entrevistas con este medio, Muy personal, siempre bien predispuesto, amable para la charla y generoso en su tiempo, dio muestras de su pasión artística. Fue en 2018, cuando arribó a San Juan por Don Carlo, que tuvo lugar el primer contacto.
“Estoy siguiendo esta puesta que se originó en el Teatro Colón, a la que quiero mucho. Uno va cuidando a los hijos a medida que crecen”, dijo sobre los motivos que lo trajeron a la provincia. Desde entonces, las charlas dejaron momentos de definiciones y revelaciones.
A manera de despedida, algunas declaraciones que dejó.
* Sobre lo que le gustaba de la ópera. “Que me permite una enorme libertad y puedo hacer lo que quiero… ¡salvo cambiar la música, claro! (risas). Es tan completa como trabajo… es como pintar un cuadro: es uno y la realidad que va a inventar.”
* Sobre su perfil multifacético. “Creo que no hay ninguna diferencia entre pintar un cuadro, dirigir una ópera o hacer una película… Es la mirada.”
* Sobre el trabajo artístico. “El trabajo artístico son grandes intuiciones y uno se entrega. Dice la física cuántica que esas intuiciones no vienen de uno, que hay universos paralelos y que cuando uno tiene una intuición en éste, es porque algo que ya existe en otro universo se manifiesta. Esta teoría le saca el “yo” al trabajo creativo. Claro que uno tiene el caudal de 50 años de trabajo y por eso pone esas intuiciones en su lugar rápidamente, sabe adónde va.”
* Sobre su sello. “Hay una frase para mí, que es rectora desde el punto de vista de mi trabajo. Es de Alan Proust, todos le preguntaron si quería conocer nuevos paisajes, nuevos universos y él dijo: ‘No, quiero lo que quiero no es cambiar los paisajes, quiero cambiar mis ojos, quiero ver con ojos nuevos los viejos paisajes’. De esto es lo que hablo, significa tener una nueva mirada, más abierta y más sensible, más conceptual.”
* Sobre el éxito. “El éxito no existe. Existe el suceso económico y no tiene nada que ver con el trabajo artístico, sino con otras innumerables cosas, que pueden ser muy respetables. Si uno siente que es un artista no puede estar preocupado por el suceso económico… Hay artistas de enorme suceso económico, pero creo que son empresarios…”
* Sobre qué conservaba del joven Zanetti: “Creo que queda ese hambre por saber. No sé ahora, porque con la ilusión de Internet la gente cree que sabe, pero nosotros no teníamos nada y sabíamos de todo…”
* Sobre sus proyectos personales: “Yo siempre me tomo sabáticos para hacer lo que tengo ganas (…) Si no es ahora, ¿cuándo?”
* Sobre su llegada a Hollywood: “Se dio todo, circunstancias extraordinarias, algunas de las cuales aproveché y otras seguramente no. Cuando llegué a Estados Unidos ya tenía 39 años, hacía 20 que trabajaba; entonces inmediatamente empecé a trabajar en cine. Y ahora hago un poco de todo.”
* Sobre el destino: “Yo creo en el destino, que no necesariamente es protección contra todos los males o suceso. Con el tiempo te vas dando cuenta cómo funcionó tu vida, aunque no sepas cómo va a terminar. Más que toque mágico, es un devenir, un diseño…”
* Sobre el poder político. “Cuando el mundo es caótico, uno tiende a mirar para adentro. Hay cosas que no podemos manejar, como al presidente Trump, pero sí podemos manejar nuestro estado de ánimo, armonizar lo mejor posible y tratar de protegernos, porque al poder, no le interesamos. Somos nada, peones.”
* Sobre el ser humano: “Todos tenemos un violento dentro, todos tenemos un Pagliacci. Sufrimos exactamente eso, Por eso, Proust pide nuevos ojos para los viejos paisajes.”
* Sobre la guerra: “Todas las épocas civilizatorias tienen su violencia, todas las épocas tienen guerras. Eso no ha cambiado, el hombre que explota al hombre. Hay una cantidad de cosas que son constantes, desgraciadamente. Según los sabios, entre comillas, dicen que cosas tan crueles como la guerra, a veces son la única manera en que una comunidad humana aprenda algo realmente. No comparto necesariamente la opinión, pero me parece que hay que tenerlo en cuenta.”
* Sobre él mismo: “(Soy) Un trabajador en el arte, al que le ha tocado, y por otro lado se la buscó, una vida muy movida que todavía no termina, ¡espero!; que le tocó estar en lugares que alientan la fantasía; y que como dije alguna vez, y es cierto, es estúpidamente feliz.”
* Sobre el Teatro del Bicentenario: “Acá podremos trabajar con mucha creatividad, de pronto teatros importantes como La Scala de Milán y otros del mundo, tiene sus presiones políticas. En cambio, aquí tendré un ámbito total de libertad y eso no es algo menor, en un mundo donde cada vez hay menos libertad.”
* Sobre San Juan: “Me recuerda a Córdoba cuando era chico. Tiene todavía una cosa de la provincia de antes, la amabilidad de la gente, los tiempos…”