Gran Hermano: Generación Dorada llegó a su final y tuvo como gran protagonista a Solange “Sol” Abraham, quien se impuso ante Yipio y se quedó con el premio de $70 millones.
Solange “Sol” Abraham se consagró ganadora de Gran Hermano: Generación Dorada tras vencer a Yipio en la definición. La participante estuvo 172 días en competencia y se convirtió en la primera expulsada en ganar el reality en Argentina.
Gran Hermano: Generación Dorada llegó a su final y tuvo como gran protagonista a Solange “Sol” Abraham, quien se impuso ante Yipio y se quedó con el premio de $70 millones.
La definición tuvo un cierre cargado de emoción. Cuando Santiago del Moro anunció el nombre de la ganadora, Sol no pudo contener las lágrimas y rompió en llanto frente a las cámaras. “¡Gracias gente!”, gritó en varias oportunidades, mientras celebraba junto al fandom que la acompañó durante su paso por el reality.
Luego, antes de abandonar definitivamente la casa, lanzó una de las frases que marcaron su festejo: “Jaque mate”, y posteriormente apagó las luces.
La consagración de Abraham tuvo un condimento particular: se convirtió en la primera participante de Gran Hermano Argentina en ganar el reality después de haber sido expulsada.
Durante la competencia, Gran Hermano había decidido sacar a Sol de la casa debido a sus constantes quejas contra el programa. Sin embargo, su historia dentro del reality tuvo una segunda oportunidad cuando regresó gracias a un golden ticket.
A partir de ese momento, la participante logró mantenerse nuevamente en competencia hasta llegar a la gran definición. En total, Sol permaneció 172 días dentro del reality.
Con su triunfo, además, se convirtió en la tercera mujer en ganar Gran Hermano Argentina, después de Marianela Mirra y Viviana Colmenero.