— ¿Cómo sintetizarías esa historia desde que arrancaron siendo precursores del tango electrónico hasta un hoy mucho más amigable para estas producciones?
— Sí, cuando empezamos era sumamente novedoso fusionar sonidos tan contemporáneos como los de la electrónica o sintetizadores con el tango, siguiendo un poco el espíritu de Astor, pero ya con un sonido de los 2000. Al principio fue extraño porque el mundo del tango fue el que nos abrió las puertas; nos invitaron a festivales y milongas en Argentina y el mundo. Pero como en todo cambio, empezó a surgir resistencia de los más tradicionales que veían un cambio demasiado fuerte. Con el tiempo se dieron cuenta de que sirvió para expandir al tango, que tiene la posibilidad de tener diferentes colores o subgéneros. No sé bien por qué, pero por algún motivo el tango tenía ese peso tan tradicional...
— ¿Un peso que dictaba qué era tango y qué no? Hasta Piazzolla lo sintió…
— Nosotros también. Increíblemente, después de todo lo que vivió Piazzolla —hoy el músico argentino más reconocido a nivel global—, tuvimos que lidiar con ese peso. Pero el tango se merece la expansión, como tantos estilos de música vivos. Si pensás en el rock, cómo empezó con Elvis Presley y fue variando, hoy puede estar a años luz. Por otro lado, el tango empezó como una fusión de diferentes estilos de música; su origen ya era una fusión. Decir "hasta acá llega" me parece un poco arbitrario.
— Es curioso que un ambiente tradicional, del que se recortaban, los abrazara…
— Cuando se me ocurrió hacer esta experimentación de llevar el tango hacia un hoy, nunca pensé en los bailarines ni en meterme ahí, ni mal ni bien. Fue una sorpresa agradable cuando empezaron a bailar nuestra música. A veces, cuando tocamos en milongas, hacemos un material más ameno para los bailarines, eligiendo temas más “bailables”. Tanghetto ya tiene 10 álbumes de estudio y más de 120 canciones compuestas, así que tenemos mucho para elegir y no estamos limitados.
— Hablando de tradiciones ¿Sentís que el Grammy que ganaron validó su camino, o no hacía falta?
— No sé si la palabra es validación, pero sí es un reconocimiento muy importante para Tanghetto. Tuvimos el primer disco de electro-tango nominado al Grammy en 2005 con Hybrid Tango, y fue la primera vez que un disco de tango electrónico quedaba nominado en esa categoría. Llevó como 20 años desde esa primera nominación a ganarlo. Pensar en los que lo han ganado, como el Sexteto Mayor o el Quinteto Piazzolla, y ponernos a esa altura es un orgullo y un honor. El Grammy Latino es votado por músicos en toda Latinoamérica, España, Portugal, EE.UU. y Canadá. No siento que el Grammy valide desde el lado de "ahora sí es tango", porque cuando empezamos a tocar en festivales mundiales de tango hace muchos años ya teníamos ese reconocimiento, pero es muy importante…
No siento que el Grammy valide desde el lado de "ahora sí es tango", porque cuando empezamos a tocar en festivales mundiales de tango hace muchos años ya teníamos ese reconocimiento, pero es muy importante No siento que el Grammy valide desde el lado de "ahora sí es tango", porque cuando empezamos a tocar en festivales mundiales de tango hace muchos años ya teníamos ese reconocimiento, pero es muy importante
Max, del punk a Virgilio Expósito
— Tenés raíces en el rock y el punk. Al pensar Tanghetto, ¿tu idea era trasladar esa rebeldía al tango o simplemente querías hacer esta música?
— Era una mezcla. Sentía que el punk dejaba de ser rebelde y estaba en el mainstream, mientras que el tango estaba fuera. Fue una decisión de cierta rebeldía, independencia y conexión tras la crisis del 2001 con lo propio, con lo argentino. Vayas donde vayas, el tango es argentino, a diferencia del punk que se originó en Inglaterra y hoy hay bandas en todo el mundo.
— También podría haber sido folclore argentino… ¿Había tango en tu vida?
— Había tomado clases de composición con Virgilio Expósito y esa fue mi conexión más fuerte. Llegué a él para aprender a componer, pero antes de cada clase me mostraba sus obras, muchas de tango, y me fue llevando de a poco. A mis 16 o 17 años no lo veía como mi música.
— ¿Virgilio logró vislumbrar algo de lo que se venía en vos?
— Él me decía que de sus alumnos me veía con más posibilidades de lograr algo en la música en general. Era una persona grande, pero con una gran conexión con la música y sin prejuicios: admiraba a Piazzolla y componía de todo, hasta boleros y pop. Era súper abierto de mente y eso me ayudó a conectar, porque si hubiera visto algo rígido no me habría gustado. Para mí lo más importante del arte es la libertad creativa, no estar limitado.
— Qué importantes son los maestros en la carrera de un artista, para bien o para mal…
— Totalmente. Los maestros, con pocas palabras, pueden cambiarte ampliamente la visión o limitarte. Es fundamental su rol para transmitir conocimientos y abrir la mente para que cada uno pueda ser uno mismo.
— Te corriste del punk porque estaba en el mainstream. ¿El tango viene zafando de eso?
— El tango es 100% independiente en todas sus variantes, y Tanghetto siempre lo fue. Eso nos dio la libertad artística de no tener la presión de cumplir con objetivos económicos, lo que nos llevó a lograr cosas lindas como este Gramy. Ser independiente te da la libertad de decidir por dónde ir.
Max Masri (foto gentileza)
Tanghetto: próximos pasos
— Irrumpieron en la escena, ganaron premios, se consagraron. De aquí en adelante, ¿planifican lo que sigue o que la vida los sorprenda?
— El espíritu sigue siendo buscar algo diferente, pero me gustan las sorpresas. Cuando tocamos en el Lincoln Center de Nueva York o grabábamos con Fito Páez, Charly García o Abel Pintos, eran momentos de no poder creerlo. Tanghetto empezó como una idea loca y te lleva por escenas de película. La magia estuvo presente en todo momento y espero que siga.
Tanghetto empezó como una idea loca y te lleva por escenas de película. La magia estuvo presente en todo momento y espero que siga Tanghetto empezó como una idea loca y te lleva por escenas de película. La magia estuvo presente en todo momento y espero que siga
— ¿Con qué soñás en tu horizonte?
— Me encantó la experiencia de colaborar con artistas legendarios argentinos y de otros lados, como Pedro Aznar, Amelita Baltar, Peteco Carabajal o Rubén Rada, y me gustaría seguir con más colaboraciones para ver qué sale de nuevo. Tanghetto empezó como un proyecto solitario de laboratorio en el estudio y terminó trabajando con un montón de gente.
— Algunos de ellos dirán “y trabajé con artistas legendarios como Tanghetto”…
— Tanghetto es una parte importante de la expansión del tango, sirviendo de conexión y espacio cómodo para que artistas de otros géneros experimenten sin la rigidez que a veces genera el respeto al género. En todo el mundo, todos sienten “Uh, el tango”, y de repente nosotros somos esa conexión…
— Innovar no necesariamente es perder el respeto…
— A mí me encanta el tango tradicional y he trabajado con artistas de tango tradicional y sentimos que siempre respetamos el tango, pero queremos su expansión. Tanghetto es eso, respeto, pero con expansión.
Cita con Mozarteum
Tanghetto - Tango Electrónico | En Vivo 20 Años
- Día: martes 15 de septiembre
- Hora: 21:30 h
- Lugar: Teatro Sarmiento
- Entradas: $30.000, disponibles online en avantti.com.ar