Donald Trump protagonizó una celebración fuera de lo común por su cumpleaños número 80. Apenas horas después de anunciar un acuerdo marco de paz con Irán, el mandatario estadounidense asistió a una histórica velada de UFC montada en los jardines de la Casa Blanca, un espectáculo sin precedentes en la residencia presidencial.
El evento, denominado “UFC Freedom 250”, reunió a miles de espectadores y transformó el predio de la Casa Blanca en un gigantesco escenario para las artes marciales mixtas. La jornada formó parte de los festejos por los 250 años de la independencia de Estados Unidos y coincidió con el cumpleaños del presidente.
Antes del inicio de los combates, Trump apareció junto al presidente de la UFC, Dana White, y presenció una ceremonia cargada de símbolos patrióticos. Hubo sobrevuelos de aviones militares, interpretaciones del himno estadounidense y cánticos de “USA, USA” por parte de los asistentes.
La cartelera incluyó siete peleas profesionales y tuvo como combate principal la victoria de Justin Gaethje sobre Ilia Topuria en la unificación del título de peso ligero. Tras el cierre de la velada, Trump felicitó a los organizadores y calificó la jornada como una de las más emocionantes realizadas en la historia de la Casa Blanca.
El festejo se produjo en un contexto político particular. Horas antes, el mandatario había anunciado un entendimiento con Irán para poner fin a más de tres meses de enfrentamientos, un acuerdo que contempla el restablecimiento del comercio y la reapertura de rutas estratégicas para el transporte de petróleo.
Sin embargo, la celebración también despertó cuestionamientos. Diversos grupos se manifestaron en Washington al considerar inapropiado realizar un espectáculo deportivo de estas características en la Casa Blanca y señalaron posibles conflictos de interés por los vínculos de Trump con la empresa matriz de la UFC.