


La crisis futbolística de San Martín se agudizó anoche ante Vélez al caer 0-2 en el Hilario Sánchez, en la penúltima fecha de la Superliga y despedida ante su gente. El Fortín lo golpeó de entrada y nunca hubo reacción del Verdinegro, que perdió un partido clave pensando en el próximo torneo, ya que ambos están comprometidos con el promedio.
La propuesta de Gastón Coyette no tuvo respuesta en cancha, apostó con 5 volantes y no logró tener ni recuperar el balón. A su vez sufrió demasiado las pelotas que Vélez puso entre los centrales y que lo pagó con una derrota tan dolorosa como la de la semana pasada ante Godoy Cruz en Mendoza.
Anoche, San Martín le dio continuidad a su falta de juego y profundidad. El equipo fue superado en todos los aspectos por el rival, que a los 5" ya ganaba con el gol de Robertone tras un pase de Vargas. Y repitió sobre los 18", otra vez con una asistencia perfecta del hijo del "Mono", para meter el balón entre los centrales y dejar a Bouzat cara a cara con Ardente y definir de manera certera por abajo.
Los dos goles en contra no provocaron reacción alguna en el Verdinegro. Apenas unas apariciones de Spinelli y jugadas individuales de Villarruel (regresó luego de 6 meses por la rotura de ligamento) buscaron ser la salida del pozo, pero Vélez, a fuerza de toque y de aprovechar los huecos que el local dejó, hizo siempre su juego sin correr riesgo el triunfo.
Para el complemente, Coyette metió al delantero Barcelo y soltó a Villarruel, pero San Martín nunca tuvo reacción. Fue sólo 0-2 porque Ardente sacó tres pelotas de gol, en otro partido para el olvido.