De un empate a otro empate. De aquel prometedor arranque contra Chacarita Juniors al desconcertante final ante San Martín de Tucumán. Este es el nuevo Verdinegro, el de Martos, un equipo en formación con seis capítulos ya escritos y un balance neutral en la Primera Nacional.
Han pasado 40 días de Primera Nacional para el Atlético San Martín y sus primeros números en los 5 partidos que ha jugado son apenas discretos: un triunfo, dos empates, dos caídas. Más el plus de la clasificación en Copa Argentina. Siete goles a favor, siete en contra.
Un modelo en plena evolución y varios nombres que empiezan a dar vueltas, con cambio de arquero incluído. Eso es el San Martín de Ariel Martos en estos primeros 40 días de competencia.
COSTADO POSITIVO
Aquel inicio en Chacarita llenó de ilusiones a todo Concepción. Fue empate pero pudo ser victoria y lo mejor pasó por la propuesta, la idea, la filosofía que el Verinegro mostró desde ese debut: linea de cuatro, tres volantes, uno más suelto y dos puntas. En los nombres, tres que no salieron más: Murillo, Osores y Zuliani en la defensa. El resto, todo fue dinámico. En el arco Maxi Velazco tuvo banca hasta el viernes pasado. En el medio, Pelaitay perdió su plaza ante los tucumanos mientras que la fija que era Funez en el ataque se truncó por la lesión del goleador. El caso de Seba González es clave, sin el Pulpito no hay fútbol en Concepción.
El rendimiento en Chacarita entusiasmó, llegó luego el único triunfo en Primera Nacional venciendo a Guemes en San Juan con una producción de mayor a menor pero que alcanzó para los tres puntos. En el medio, apareció Copa Argentina para que jueguen todos y la prueba la superó con éxito ante Deportivo Madryn. En esa semana, el traspie ante Tristán Suarez encendió alarmas porque el equipo empezó a decaer en el sistema, a flojear en los nombres. Llegó luego Rafaela y fue derrota en la recta final cuando más duele. Había que barajar, dar de nuevo y Martos retocó nombres y no sistema. Cambió de volante central: Mercado por Pelaitay, buscó más juego arriba con Rossi y Juncos y el primer tiempo ante el Ciruja tucumano fue prometedor.
OTRO SAN MARTIN
Arrancó bien, lastimó en la primera que tuvo y luego controló esa primera parte. Pero claro, en el complemento empezó a perder solidez. Fue decayendo y todos los cambios juntos apenas alcanzaron pero no resolvieron el tema y otra vez, como contra Rafaela, llegó el castigo de ese gol agónico que deja sin respuestas.
San Martín había arrancado bien, se desdibujó otra vez y la terminó pagando caro. Ese tal vez sea el perfil a resolver este próximo viernes cuando reciba desde las 22,30 a Racing de Córdoba.
A esta historia en la Primera Nacional le quedan demasiadas páginas por escribir para San Martín. Hoy está 11º en la Zona B, afuera de la Zona de Reducido y a solo un punto de la zona de Descenso. Un momento clave para enderezar la campaña implica decisiones de peso. En lo futbolístico, todo lo tiene en sus manos Ariel Martos. En lo colectivo, el equipo está aún en formación pero tampoco se puede estirar esa etapa.