Un nuevo episodio de violencia sacudió al fútbol sanjuanino. Durante el encuentro de reserva de la Divisional B femenina entre Trinidad y San Ricardo, la tensión escaló hasta derivar en una pelea entre jugadoras de ambos planteles, que terminaron agarrándose de los pelos.
Ante la gravedad de lo ocurrido, el partido debió ser suspendido de inmediato.
Compañeras de las involucradas intentaron interponerse para frenar la situación, pero la intervención generó más caos en el campo de juego. En medio del desorden, dos hombres también se tomaron a golpes de puño, aunque finalmente pudieron ser separados.
Las imágenes del episodio, que circularon en redes, volvieron a poner en debate la violencia en el deporte, un problema que se repite en las canchas de la provincia y que en este caso involucró a partidos de categorías formativas y del fútbol femenino.