La botinera sanjuanina que emigró a Ecuador apostando al amor y hoy brilla como influencer en ese país

Se trata de Julieta Mordacci quien dejó San Juan para acompañar al futbolista Federico Paz. La hockista construyó una carrera propia en Ecuador: es directora de Marketing, influencer y embajadora deportiva.

El sacrificio de dejar todo por amor dio sus frutos en ese aspecto pero también en lo laboral. Se trata de Julieta Mordacci, una joven sanjuanina pareja del futbolista Federico Paz que hoy es directora de Marketing en una reconocida empresa de Ecuador, además de ser influencer y embajadora de una de las marcas deportivas más importantes del mundo.

La vida de Julieta cambió por completo cuando decidió dejar San Juan y mudarse a Ecuador para acompañar a su pareja, el futbolista Federico Paz, quien actualmente se destaca en Club Deportivo Macará. Lo que comenzó como una apuesta por amor, hoy se convirtió en una historia de crecimiento personal y profesional.

De San Juan a Ecuador para romperla en las redes

A sus 27 años, Julieta no solo logró adaptarse a una nueva vida lejos de su tierra natal, sino que construyó su propio camino. Licenciada en Psicología, actualmente es directora de Marketing de Quality App, una firma con presencia en todo ese país, donde comenzó como community manager y fue creciendo hasta liderar campañas y estrategias comerciales.

En paralelo, su faceta como creadora de contenido creció de manera inesperada. “Arranqué haciendo videos sin ningún objetivo, pero cuando empecé a subir contenido a TikTok y se hicieron virales, entendí que podía construir algo más grande”, cuenta. Hoy acumula miles de seguidores y trabaja con marcas de todo tipo que la eligen para promocionar productos, combinando su perfil profesional con el mundo digital.

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En su día a día, comparte equipo con su pareja incluso fuera de la cancha. “Es ´el Fede filmaker´" cuenta entre risas y agrega: "Es el que mejor me graba, ya sabe todos los ángulos. No es fácil grabar un video, que te filmen como debe ser y que corten el video cuando lo tengan que cortar y Fede en ese sentido es quien mejor lo hace”, dice entre risas. Pero también destaca la carrera deportiva de su novio en el Macará, donde el exDesamparados es una de las figuras: el delantero viene de convertir 13 goles la temporada pasada y este año ya marcó en el inicio del torneo actual ante Liga de Quito. De la mano del sanjuanino el Macará este año jugará ni más ni menos que la Copa Sudamericana.

Instalada en la ciudad de Ambato, Julieta describe un entorno “muy futbolero”, donde la pasión se vive intensamente. Esa exposición también le enseñó a manejar la responsabilidad de las redes sociales y su rol como influencer, sabiendo que la siguen miles de usuarios: “Intento dar mensajes positivos y que mi contenido aporte algo real”. La respuesta que recibe es más que positiva, los ecuatorianos ya lo adoptaron como una más y lo hacen saber en cada reel o posteo que la sanjuanina postea.

Además, como si no fuese poco para la sanjuanina, también desarrolla una faceta motivacional: brinda charlas a jóvenes sobre vocación y decisiones de vida. “Les digo que vale la pena arriesgarse, salir de la zona de confort. Yo me la jugué por amor y no me arrepiento”, asegura.

Entre otras de sus experiencias en Ecuador, la influencer también acompañó al equipo "Importadora Alvarado" en la Sudamericana siendo una especie de animadora/conductora del equipo más popular para la afición ambateña. "Fue una experiencia increíble porque se trató de una Sudamericana con equipos como el Corinthians, como Defensores de Uruguay, estaba Quinza de Argentina, fue una hermosa experiencia en donde aprendí muchísimo", comenta.

Su historia de amor y el prejuicio del término botinera

Su historia de amor con Federico Paz comenzó en San Juan, cuando él jugaba en Sportivo Desamparados, precisamente en época de pandemia. “Estuvimos un año y medio allá hasta que surgió la posibilidad de volver a Ecuador. Después de recibirme y terminar la carrera de Psicología, decidí acompañarlo”, recuerda.

Lejos de los prejuicios, Julieta también resignifica el término “botinera”. “A mí me encanta. No lo veo como algo despectivo. Hay mujeres increíbles en ese mundo, que estudian, trabajan y sostienen sus proyectos. Para mí, acompañar a Fede es un privilegio, no es algo que lo suframos ni nada por el estilo”, afirma.

Su pasado en Universidad y su presente como embajadora de Adidas

Antes de mudarse, el hockey sobre césped era una parte central de su vida. Jugó durante años en Universidad, pero dejó esa rutina al emigrar. “Es una de las cosas que más extraño, en los primeros años cuando iba a San Juan aprovechaba para jugar en la Reserva, así casi sin entrenar pero este último año aproveché el tiempo en San Juan para estar junto a la familia”, reconoce.

Sin embargo, hace unos meses encontró una nueva pasión en el running: recientemente obtuvo el segundo puesto en una carrera de 10 kilómetros y eso le abrió una nueva puerta como embajadora de Adidas en Ecuador. Ahora se prepara para correr una media maratón. "Es algo que me encanta. Se convirtió en mi gran pasión, el profe Pichu (Martín Riveros, quien era su entrenador en la "U"), debe estar orgulloso", expresa entre risas la rubia sanjuanina.

Entre el marketing, las redes, el deporte y su vida en pareja, Julieta construyó una identidad propia lejos de casa en su San Juan natal, demostrando que reinventarse también puede ser parte del camino para triunfar y nadie más que ella lo puede afirmar.

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