
Uno de tres. El Complejo de Disney en Orlando cuenta con tres estadios donde los equipos de la NBA jugarán sus encuentros.
"Si puedes soñarlo, puedes hacerlo". El genial Walter Elias Disney generó infinidad de cosas y una de ellas resultó esta frase que marcó su ADN sobre "concretar" cosas que parecían imposibles. Bueno, ni él, un adelantado a su tiempo, debe haber imaginado que en su complejo ultra moderno de 91 hectáreas en Orlando (Estados Unidos) se iba a disputar el cierre de la temporada 2019-20 de la NBA.
Si el coronavirus lo "permite" así será el final tan atípico como hollywoodense de esta campaña, donde dirán presente solo los 22 equipos con chances de acceder o ya clasificados a los play offs, que esos sí mantendrán su formato de cuatro series al mejor de siete juegos.
¿Por qué la NBA quiere terminar su temporada como sea? Por dinero, básicamente. Las pérdidas ya son inmensas. Un ejemplo es lo negativo de no jugar más la Liga con hinchas, como es casi seguro que ocurrirá. La ecuación negativa es de más de 500 millones de dólares por la ausencia de taquilla.
Si a eso se le suma que siempre la NBA busca estar "un paso" delante de todos a nivel espectáculo encontró en Disney el lugar más acorde. Otro dato clave de la elección del lugar es que el emporio de Disney tiene entre sus empresas a ESPN, justamente la cadena que televisa la NBA.

En Orlando los jugadores, cuerpo técnicos y ayudantes estarán en una burbuja desde que la NBA vuelva el 31 de julio hasta los que disputen la final, como mucho en un séptimo partido, el 12 de octubre. No tendrán vínculo con sus familiares como mínimo hasta que inicien los play off, y el público está casi descartado hasta la culminación del certamen. Quedan detalles, pero el trazado grueso ya está marcado.
"Es lo más normal posible", ponderó Adam Silver, el comisionado de la NBA, a este regreso. Ese que ni Walt imaginó alguna vez…
¿Sin técnicos?
Una polémica grande en torno al retorno de la NBA pasa por las declaraciones de Adam Silver acerca que equipos que tuvieran entrenadores con más de 60 años (las personas de mayor riesgo para contagiarse de coronavirus) quizá no puedan contarlos en el campo de juego durante los partidos. Esto, obviamente, generó el repudio del sindicato de coachs que tiene al DT de Dallas Mavericks, Rick Carlisle, de presidente. El entrenador de los Spurs de San Antonio, Gregg Popovich (71 años) es el de mayor edad de la NBA, seguido por Mike D"Antoni (65), de los Rockets de Houston, y Alvin Gentry (65) de los Pelicans de Nueva Orleans son los más veteranos, aunque hay otros dos que también superan las seis décadas de vida.
"La salud y la seguridad de nuestros entrenadores es lo primero. Es completamente posible que un entrenador de la NBA con sus 60 o 70 años pueda ser más saludable que alguien en sus 30 o 40 años", comentó Carlisle, aunque destacó que charlarán con Silver para llegar al mejor acuerdo.
