Tal como hizo con Lionel Messi y Diego Maradona, Matías Lavallén, un fanático que trabaja en una fábrica y dedica sus tiempos libres a construir estadios de fútbol en miniatura, visitó la concentración de la Selección Argentina en Ezeiza y les hizo un regalo a Sergio Agüero, Maximiliano Meza y Cristian Pavón.


