Luis Advíncula puso punto final a su etapa en Boca Juniors y eligió hacerlo con un mensaje profundo y emotivo, en el que repasó su recorrido en el club y explicó los motivos que lo llevaron a tomar la decisión de rescindir su contrato. El defensor peruano reconoció que alejarse “de un club así es complicado, pero es la vida”, y dejó en claro que su salida no estuvo vinculada a cuestiones futbolísticas, sino a una situación personal. “Tenía que volver a mi país”, confesó.

El final de un ciclo de casi cinco años, atravesado por momentos de elogios y críticas, quedó oficializado a través de un mensaje difundido por los canales del club. Allí, Advíncula abrió su corazón y resumió su paso por Boca con una frase que marcó el tono de la despedida: “Acá fui muy feliz”.

Pese a tener todavía un año de contrato vigente, el lateral destacó el gesto de la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme, que accedió a liberarlo. “Estoy pasando un momento familiar complicado y la verdad que se portaron siempre bien conmigo. Accedieron a mi pedido de que tenía que volver a mi país”, explicó el futbolista, agradecido por el acompañamiento recibido en el momento de tomar la decisión.

Al repasar su trayectoria en Boca, Advíncula no esquivó los contrastes que vivió desde su llegada. “Cumplí un sueño al venir a jugar a un club tan gigantesco como este. Creo que me tocó pasar por todo: de ser criticado a ser muchas veces elogiado. Siempre intenté dar lo mejor, pero soy un ser humano que a veces se equivoca, y lo he aceptado cuando fue así”, reflexionó.

Lejos de centrarse exclusivamente en lo deportivo, el peruano eligió definir cómo le gustaría ser recordado desde lo humano. “Que me recuerden como lo que soy: un tipo siempre positivo, que tira para adelante, un tipo feliz. Porque yo aquí fui muy feliz y me voy a ir con eso”, expresó.

El mensaje más sentido estuvo dirigido a la gente de Boca y al club en general. Visiblemente emocionado, Advíncula cerró su despedida tras cuatro años y medio, 169 partidos disputados y cuatro títulos obtenidos. “Siempre voy a estar agradecido con el hincha, porque me hizo crecer mucho, no solo futbolísticamente sino como persona. Acá no te podés relajar un segundo. No me va a alcanzar la vida para agradecer lo que han hecho por mí, es impresionante lo que se vive acá”, afirmó.

La salida anticipada del lateral derecho modifica el escenario del plantel de Boca en ese sector de la cancha. En este nuevo contexto, Lucas Blondel no es el único que podría ganar protagonismo: Marcelo Weigandt, que actualmente se entrena a contraturno tras regresar de un préstamo, aparece como una alternativa para quedarse y pelear por un lugar. Aunque todavía no hay una decisión tomada, la posibilidad ya está bajo análisis del cuerpo técnico tras la partida de uno de los referentes del vestuario en los últimos años, con menor protagonismo en la última temporada.