Nicolás Moraga, de 25 años, aprovechó la calurosa jornada de ayer, hizo más de 35 grados centígrados, para ir al río con sus amigos.

Allí pasaron la tarde entre las sombras de los árboles y el agua fresca del Limay. La hermosa jornada se extendió para los jóvenes que decidieron retornar a su casa cuando aparecieron las primeras sombras de la noche.

Moraga era hincha de River y andaba con su camiseta puesta y con la ilusión de ver ganar al Millonario la histórica final de la Copa Libertadores que mañana tendrá su primer capítulo. Pero ese megaevento internacional ya no lo tendrá en sus planes al joven neuquino que fue asesinado vilmente y por la espalda.

En la esquina de Belgrano y Catriel, a eso de las 21.30, Moraga y sus amigos se cruzaron con dos jóvenes en moto con los cuales tuvieron una discusión que incluyó insultos cruzados. Por ahora, nadie sabe como se desató ese altercado y si tuvo o no que ver con la camiseta de River y el superclásico. Esto está siendo investigado.

Lo que para Moraga y sus amigos quedó ahí, en una discusión callejera, para los jóvenes de la moto no.

Minutos después de las 22, el hincha de River fue atacado por los muchachos de la moto en la esquina de Catriel y República de Italia a unas pocas cuadras de la casa del joven.

El tiro letal fue un proyectil que le atravesó la zona anterior del cuello pero además recibió un tiro en el hombro y otro en el talón. Todos por la espalda, a sangre fría.

Moraga quedó tendido en la calle sin vida y con su camiseta ensangrentada. Un médico certificó, en el lugar, la muerte y el cuerpo quedó perimetrado en la escena del crimen a la que concurrieron los forenses.

De las primeras averiguaciones no surge que la víctima tenga algún tipo de vínculo con gente del ambiente delictivo como para sospechar de un ajuste de cuenta. Por estas horas, la hipótesis de que la discusión estuvo vinculada al superclásico no ha sido descartada, pero esto se alimenta debido a que la reacción de los asesinos fue bastante impulsiva.

Los pesquisas buscan testimonios de vecinos que puedan ayudar a establecer la identidad de los autores y por ahora, el relato de los amigos de Moraga es clave para la investigación.

Una de las medidas de rigor que se lleva adelante, es el relevamiento de las cámaras de seguridad públicas y privadas para dar con los asesinos.

Fuente: lmneuquen.com