El juicio contra el reconocido abogado sanjuanino Oscar Leopoldo Adárvez volverá a realizarse luego de que el juez interviniente dejara sin efecto la audiencia de finalización por haberse excedido los plazos legales de suspensión o cuarto intermedio previstos en el artículo 377 del Código Procesal Penal de San Juan.
Al penalista se le atribuye el delito de portación ilegítima de arma de fuego de guerra sin la debida autorización legal. El fiscal del caso es el doctor Fernando Bonomo.
Según lo resuelto, el magistrado Ricardo Grossi dispuso dejar sin efecto esta audiencia de finalización por los fundamentos expuestos y fijar audiencia de finalización para el día lunes 2 de marzo a las 8 horas.
El plazo que pidió Óscar Leopoldo Adárvez y que venció
El punto central que obligó a retrotraer el trámite fue el vencimiento del plazo máximo de suspensión del debate. El artículo 377 establece que la audiencia puede suspenderse por hasta 15 días, y excepcionalmente hasta 20 días cuando el debate se prolonga por más de diez sesiones diarias y si algún juez, fiscal o abogado se enferma. En este caso el pedido de suspensión fue hecho por el abogado Adárvez.
En este caso, el plazo de 20 días solicitado se agotó sin que se pudiera concluir el juicio, lo que obligó al juez a dejar sin efecto la instancia de cierre y reprogramarla.
El episodio que originó la causa ocurrió el 18 de abril de 2025, alrededor de las 19:58. Desde el sistema de monitoreo del CISEM observaron por cámaras a un hombre que coincidía con las características de Adárvez, vestido con pantalón de vestir negro, camisa de mangas largas y chaleco negro, portando un arma de fuego e ingresando a un domicilio en la intersección de Ignacio de la Roza y Alem, en Capital.
La policía acudió al lugar y encontró en la puerta del estudio jurídico ubicado en Alem al 279 sur al propio abogado, quien tenía en su poder un revólver. Al ser entrevistado, entregó el arma de inmediato y explicó que una socia le había avisado telefónicamente que la puerta del estudio estaba abierta y que sospechaba de un posible robo.
Según manifestó en ese momento, en el interior se encontraba su computadora de trabajo y decidió concurrir para defender su propiedad. Aseguró además que contaba con carnet de portación, aunque no sabía dónde lo tenía, y que era legítimo usuario.
El arma secuestrada
Tras la intervención policial, el arma fue examinada por peritos de Criminalística. Se trataba de un revólver marca Tanque, calibre .38 especial, con cinco cartuchos del mismo calibre. El informe balístico confirmó que el arma era apta para el disparo y quedó secuestrada.
Por disposición de la fiscal de turno al momento del hecho, Virginia Branca, se inició el Procedimiento Especial de Flagrancia. Dada la avanzada edad del imputado de 79 años se dispuso que la detención se cumpliera en su domicilio.
Ahora, con la audiencia anulada por el vencimiento de los plazos procesales, el debate deberá retomarse en los próximos días y definirá la situación judicial del abogado que fue sorprendido armado en pleno centro sanjuanino.