Tanto en el acceso principal como en el trasero hay grandes portones. Las puertas y ventanas de las direcciones y de algunas aulas están enrejadas. En otros sectores, como en los talleres, hay alarmas. Pero ninguna de esas medidas de seguridad que hay en la escuela San Juan de la Frontera, en el Bº Rivadavia Sur, Rivadavia, detiene los constantes ataques de los delincuentes, ni siquiera que el lugar esté ubicado a escasos metros de la seccional 28va. María del Pilar González, vicedirectora de esa institución que funciona en la tarde, contó ayer que el último fin de semana ladrones atacaron la escuela por quinta vez en el año: entraron a las direcciones de los turnos mañana y tarde tras violentar los candados de las puertas, forzaron unos armarios y robaron un radiograbador y material de estudio que habían comprado las docentes para los alumnos.

