La muerte de Hilda Analía Martínez, ocurrida el 23 de mayo de 2026, cambió el rumbo de la investigación judicial por el siniestro vial ocurrido en Marquesado. Se trata del hecho en que un colectivo atropelló a una ciclista y la dejó con un cuadro irreversible.
La mujer de 54 años falleció luego de permanecer más de 48 horas internada en estado crítico en el Hospital Guillermo Rawson, lo que derivó en un agravamiento de la imputación contra el conductor del colectivo, Valeriano Andrés Bustos, de 54 años, involucrado en el hecho.
Martínez había sido embestida el miércoles 20 de mayo al mediodía en inmediaciones del RIM 22, en el departamento Rivadavia. Según la investigación, el colectivo de la Red Tulum circulaba por calle Soldado Argentino en sentido oeste.
Al llegar a la intersección con calle Galíndez, el vehículo impactó contra la ciclista, que se desplazaba hacia el norte. Como consecuencia del fuerte choque, la mujer sufrió gravísimas lesiones y quedó inconsciente en el lugar.
Tras ser trasladada de urgencia al Hospital Rawson, los médicos le diagnosticaron traumatismo craneoencefálico grave y múltiples politraumatismos. Los estudios posteriores detectaron edema cerebral y una hemorragia subdural en la región temporoparietal izquierda. Con el paso de las horas, el cuadro se agravó hasta volverse irreversible.
Los profesionales informaron que la paciente presentaba pupilas midriáticas, ausencia de reflejos y falta de respuesta motora, signos compatibles con muerte cerebral. Finalmente, durante la noche del viernes 23 de mayo se confirmó su fallecimiento.
Colectivero, ahora imputado por homicidio culposo
Hasta ese momento, Bustos había sido imputado por el delito de lesiones culposas graves. Sin embargo, la muerte de la víctima obligó a la Fiscalía a reformular la acusación y agravar la calificación legal de la causa, que ahora es una imputación por homicidio culposo. Este miércoles 10 de junio se hizo la audiencia de ampliación de objeto y allí el fiscal Iván Grassi pidió la recalificación de la causa.
Desde Fiscalía Delitos Especiales, a cargo de Grassi, sostuvieron que el conductor actuó de manera imprudente, negligente y antirreglamentaria al no detener completamente la marcha en una intersección con forma de “T” y no ceder el paso a quienes circulaban por la vía transversal.
Las pruebas de alcoholemia practicadas tanto al chofer como a la ciclista arrojaron resultados negativos. Mientras tanto, la investigación continúa y deberá determinar las responsabilidades penales por el trágico desenlace.