G.D.F. fue condenado a un año de prisión de cumplimiento efectivo tras aceptar su responsabilidad en un violento episodio ocurrido durante las celebraciones de Año Nuevo, en la noche del 1 de enero, en el departamento Pocito.
La sentencia se dictó este jueves en el marco de un juicio abreviado, donde el imputado reconoció los hechos que se le atribuían. El caso estuvo marcado por amenazas de muerte, agresiones físicas y el uso de un arma de fuego, que nunca pudo ser hallada por la Justicia.
Según la acusación formulada por la fiscal de CAVIG, Adriana Ginestar, G.D.F. irrumpió en un domicilio lindante a la vivienda de su hermana, quien tiene a su cargo a las hijas del condenado. En ese contexto, el hombre exigió ver a las menores y amenazó con matar a toda su familia, apuntando con un arma de fuego a uno de sus cuñados y gatillando hacia el techo, de acuerdo al testimonio de los presentes.
Tras retirarse del lugar, regresó tiempo después armado con un palo, con el que intentó volver a agredir al mismo familiar. La situación fue contenida por otras personas, que lograron reducirlo momentáneamente, aunque el acusado consiguió darse a la fuga. Luego de varios intentos fallidos por dar con su paradero, finalmente fue aprehendido. El arma utilizada en el primer ataque nunca fue encontrada.
G.D.F. fue asistido por la defensora particular Daniela Poblete y, luego de un cuarto intermedio, aceptó la aplicación del juicio abreviado. El juez Alberto Caballero consideró que la pena acordada era adecuada y acorde a los criterios jurisprudenciales vigentes, y tuvo especialmente en cuenta que el acusado registra cinco condenas anteriores, lo que llevó a descartar cualquier posibilidad de una condena condicional.
El imputado fue castigado por delitos de lesiones leves, en dos hechos, y amenazas simples . Además, se ordenó su prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial hasta que la sentencia quede firme.

