En medio de la conmoción, un alumno de la Escuela Nº 40 de San Cristóbal de Santa Fe contó detalles del momento en que el adolescente entró armado al colegio, mató a un compañero de 13 años e hirió a otros.
El adolescente de 15 años contó detalles sobre el momento en que su compañero entró al establecimiento con la escopeta escondida y abrió fuego.
En medio de la conmoción, un alumno de la Escuela Nº 40 de San Cristóbal de Santa Fe contó detalles del momento en que el adolescente entró armado al colegio, mató a un compañero de 13 años e hirió a otros.
“Fue un evento shockeante, nos agarró por sorpresa”, expresó en diálogo con TN. Sobre el agresor, sostuvo: “Siempre fue una persona tranquila, el alumno perfecto. No creí que fuera capaz de hacer eso”.
En esa línea, indicó: “Nunca estuve al tanto de lo que pasaba porque él es muy cerrado y no contaba sus problemas. Pero esto para mí fue todo planeado. Calculo que fue por lo que le hacían los compañeros, o se sentía mal, pero son muchos factores que pudieron haber influido. Llegar con un estuche de guitarra con una escopeta adentro es algo que uno no se espera”.
De acuerdo a su testimonio, las puertas de la escuela se abren a las 7 y quince minutos después se toca el timbre para izar la bandera. “Yo estaba tomando agua, tenía los auriculares puestos y sentí como un estruendo. Mi primer pensamiento fue que se iba a caer un pilar. Todos nos quedamos en silencio hasta el segundo disparo”, relató.
Y agregó: “Cuando miro para atrás, había un chico desplomado y el tirador saliendo del baño. Estuve a metros de él. Luego se puso a recargar el arma y tuve ese tiempo para escapar”.
Mientras el joven intentaba resguardarse, vio cómo algunos estudiantes se escapaban por las ventanas y otros -acorralados por el tirador- rompían los vidrios para huir. “Me fijé que mis amigas no necesitaran ayuda y corrí todo lo que pude, me subí a la moto y me fui”, describió.
Según precisó, era una escopeta doble cañón que daba dos tiros y tenía que recargar: “El primer tiro fue adentro del baño y el segundo afuera, cuando terminó de rematar al chico. El tercer tiro fue hacia el lado de la entrada principal. Le dio a un chico en la frente y en la panza, el cuarto fue al aire y los siguientes fueron hacia una puerta”.
El chico recordó haber visto pasar al agresor minutos antes al baño: “No presentí nada, pero pasó apurado, como si tuviera un objetivo. Después pasó lo que pasó”.
“Su mirada era como si no sintiera nada. No lo reconocí, estaba cegado. Nunca me hubiera esperado ver algo así, muy paralizante, no me lo puedo sacar de la cabeza. No es fácil de superar”, cerró.