Este martes por la siesta comenzó el juicio contra el policía Francisco Pelaitay, acusado de efectuar un disparo con su arma reglamentaria mientras cumplía un servicio adicional en una escuela de Chimbas. La audiencia arrancó con contratiempos: varios testigos no estaban presentes a la hora prevista para el inicio del debate, lo que complicó el comienzo del proceso.
El efectivo llega a esta instancia judicial por un episodio ocurrido el 18 de abril de 2025, cuando una bala disparada con su pistola calibre 9 milímetros ingresó en una vivienda ubicada a pocos metros del establecimiento educativo. El proyectil atravesó una ventana puerta de la propiedad, donde funciona una especie de kiosco, y quedó incrustado en una pared de Durlock, a aproximadamente 1,85 metros de altura.
Aunque no hubo personas heridas, el episodio derivó en una investigación penal contra el uniformado por los presuntos delitos de abuso de arma de fuego e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
La versión de la Fiscalía y el argumento de la defensa
La acusación está a cargo del fiscal Adolfo Díaz y la ayudante fiscal Romina Mascarell, quienes sostienen que Pelaitay realizó un uso indebido de su arma reglamentaria. La Fiscalía cuestiona que el efectivo haya efectuado el disparo en esas circunstancias y busca establecer su responsabilidad penal.
La defensa, encabezada por el abogado Gustavo Sánchez, había intentado evitar que la causa llegara a juicio mediante un pedido de sobreseimiento, pero la jueza Verónica Chicón rechazó el planteo y habilitó la continuidad del proceso.
Como argumento, la defensa sostuvo que el policía habría disparado luego de que arrojaran piedras contra la escuela donde prestaba servicio. Sin embargo, según lo expuesto previamente por la Fiscalía, no se había identificado a los supuestos responsables de ese ataque ni constatado daños en el establecimiento que respaldaran esa hipótesis.
Durante el debate se deberá analizar la prueba reunida para determinar qué ocurrió aquella jornada y si el efectivo actuó de manera ilegítima al utilizar su arma.
En la etapa previa, el fiscal Díaz había anticipado que solicitaría dos años de prisión en suspenso y la inhabilitación para ejercer funciones policiales. El juicio permitirá confrontar las versiones de las partes y establecer si Pelaitay es responsable de los hechos que se le atribuyen.