La Justicia de San Juan condenó a Julio César Talquenca, uno de los integrantes de una pareja delictiva que durante meses generó terror en Caucete, en el marco de una causa por tener elementos robados y no poder justificar su procedencia.
Fue condenado a un año y un mes de prisión efectiva por encubrimiento por receptación, mientras su pareja ya había sido sentenciada.
La Justicia de San Juan condenó a Julio César Talquenca, uno de los integrantes de una pareja delictiva que durante meses generó terror en Caucete, en el marco de una causa por tener elementos robados y no poder justificar su procedencia.
El fallo se dio este miércoles 8 de abril en una audiencia de juicio abreviado impulsada por la Unidad Fiscal de Delitos contra la Propiedad. La fiscal del caso, Paula Arredondo, junto a los ayudantes fiscales Carlos Yanzón, Rodrigo Videla y Martín Alejandro Eder, logró que el imputado recibiera una pena de un año y un mes de prisión efectiva, además de ser declarado reincidente.
Talquenca fue condenado por tres hechos de encubrimiento por receptación, delito previsto en el artículo 277 del Código Penal, que sanciona a quienes adquieren, ocultan o comercializan bienes provenientes de ilícitos.
El caso tiene como protagonistas a Talquenca y su pareja, María Natalia Castro, ambos oriundos de Caucete y conocidos en el ambiente delictivo. Según la investigación, se dedicaban a trasladar, utilizar y vender elementos robados, formando parte de un circuito ilegal que afectaba a vecinos y comerciantes del departamento.
La causa se inició tras un hecho ocurrido el 8 de noviembre de 2025, cuando delincuentes ingresaron a la vivienda de un policía y sustrajeron una moto, una bicicleta, un casco y una pava eléctrica. Días después, la pareja fue detectada circulando en el rodado robado.
Un taxista fue clave para esclarecer el caso: reconoció la moto tras ver publicaciones en redes sociales, alertó a la Policía y siguió a los sospechosos. Finalmente, durante la madrugada, Talquenca y Castro cayeron de la moto al advertir que eran perseguidos, lo que permitió su detención.
Con el avance de la investigación, la situación de Talquenca se complicó aún más. A los hechos iniciales se le sumaron nuevos episodios: dejó una bolsa con objetos robados en un comercio y posteriormente vendió una motosierra sustraída por 60.000 pesos.
El propio comerciante se presentó voluntariamente ante la Policía al conocer la detención del acusado, lo que permitió confirmar que los elementos eran robados y pertenecían a distintas víctimas.
María Natalia Castro también fue juzgada mediante un acuerdo de juicio abreviado. Con la asistencia del ayudante de la Defensoría, Leonardo Martín Slavutzky, aceptó su responsabilidad y recibió una pena de siete meses de prisión efectiva, a cumplir bajo modalidad domiciliaria. Además, fue declarada reincidente.