La muerte de Héctor David Marinero causó una profunda conmoción en Capital. El médico oncólogo, de 52 años, fue encontrado sin vida este martes en su departamento ubicado en el primer piso del Consorcio San Gabriel en la zona de Avenida Alem y Mariano Moreno.
Más allá de las circunstancias que ahora investiga la Justicia, quienes lo conocían lo recuerdan como un profesional comprometido, cercano y muy alegre. Marinero llevaba años viviendo en el complejo habitacional y había construido una relación muy cordial con sus vecinos, que rápidamente expresaron sorpresa y tristeza al conocerse la noticia.
Dedicado a la oncología, sus allegados destacan la pasión con la que ejercía la medicina y el trato humano que mantenía con pacientes y colegas. “Era una persona muy amable y siempre predispuesta”, comentaron personas de su entorno.
La preocupación comenzó cuando una sobrina del médico intentó comunicarse con él en reiteradas oportunidades sin obtener respuesta. Ante la falta de contacto, decidió este martes acercarse a la vivienda junto a efectivos policiales. Al ingresar al departamento, encontraron a Marinero tendido al costado de la cama. Luego, una médica confirmó el fallecimiento.
Si bien en un primer momento se advirtió que no presentaba signos visibles de violencia y que padecía problemas cardíacos, dentro de la vivienda hallaron distintos elementos que despertaron dudas entre los investigadores, por lo que la causa continúa bajo investigación y no se descarta ninguna hipótesis.
Mientras avanza la investigación judicial, familiares, vecinos y colegas despiden a un médico que dejó una fuerte huella tanto en lo profesional como en lo humano.