La investigación por el millonario robo de indumentaria al Club Atlético Unión de Villa Krause derivó en la detención de una pareja que, según la pesquisa, estaría vinculada al traslado y ocultamiento de los elementos sustraídos.
Martín Aníbal Fernández y su pareja, Carina Chumbita, quedaron vinculados a la investigación por el robo de camisetas y otras prendas de Unión de Villa Krause.
La investigación por el millonario robo de indumentaria al Club Atlético Unión de Villa Krause derivó en la detención de una pareja que, según la pesquisa, estaría vinculada al traslado y ocultamiento de los elementos sustraídos.
Se trata de Martín Aníbal Fernández, de 45 años, y su pareja, Carina Chumbita, quienes quedaron bajo la lupa de los investigadores de la Brigada Sur luego de una serie de medidas realizadas este viernes en Rawson.
De acuerdo con la hipótesis que maneja la Policía, Fernández habría participado del traslado de las prendas luego del robo. Para esa tarea habría utilizado un Chevrolet Corsa, vehículo que fue secuestrado durante los procedimientos y que tendría una particularidad clave para la causa: habría quedado registrado por cámaras de seguridad durante el hecho.
La investigación también apunta a Chumbita. Según las sospechas, parte de la indumentaria robada habría sido escondida en el domicilio de la mujer, donde los efectivos encontraron prendas que serían las denunciadas como sustraídas de la institución.
En total se realizaron cuatro allanamientos en distintos sectores de Rawson, principalmente en Villa Novoa y Villa Ester, además de un procedimiento en la sede de la Unión Vecinal de Villa Ester.
Los investigadores secuestraron 15 camisetas con sus respectivos pantalones cortos, 11 pares de medias, un camperón y seis conjuntos de buzo. En otro de los domicilios fueron hallados 13 pares de medias, nueve conjuntos de entrenamiento y ocho camisetas.
El material recuperado representa una parte de la ropa que había sido robada de la secretaría de Unión. Desde el club habían estimado que el perjuicio económico por la totalidad de los elementos sustraídos rondaba los 10 millones de pesos.
Ahora, los investigadores avanzarán sobre las imágenes de las cámaras y el resto de las pruebas reunidas para determinar qué participación tuvo cada integrante de la pareja y dónde se encuentra la indumentaria que todavía no pudo ser recuperada.