La investigación por el ataque en forma de represalia contra la familia que baleó al remisero Alejandro Ismael Rodríguez Marcoleta tuvo un desenlace este miércoles con la detención de cuatro sospechosos, entre ellos, dos hermanos del conductor, acusados de haber participado en el ataque a tiros y el intento de incendio de una vivienda en Villa El Salvador, perteneciente a los Páez con los que tienen una vieja rivalidad de años.
El ataque para vengar al remisero baleado en Chimbas
Para los investigadores, el hecho habría sido una venganza relacionada con el violento episodio en el que el chofer fue baleado y por el que días atrás fueron condenados un padre y su hijo, y un familiar de estos sigue prófugo.
El ataque ocurrió cerca de las 22:30 del 9 de julio en una vivienda de calle Río Negro, mismo noche que Rodríguez Marcoleta fue herido de un disparo, pero cerca de las 21. De acuerdo con la investigación, los agresores dispararon varias veces contra la casa e intentaron prenderla fuego con una bomba molotov. No se registraron víctimas, pero el episodio generó gran preocupación entre los vecinos.
Personal de la Brigada de la UFI Genérica, con el fiscal Ignacio Achem a la cabeza, analizó cámaras de seguridad y logró identificar los vehículos utilizados durante el ataque: un Renault 19 blanco, un Fiat Siena que funcionaba como remis y dos motocicletas de baja cilindrada.
Con esas pruebas, durante la madrugada del 22 de julio se realizaron allanamientos en Capital y Chimbas, con apoyo del grupo especial GERAS. El operativo terminó con la detención de dos hermanos de apellido Rodríguez Marcoleta, además de Bajinay y Algañaraz.
En los procedimientos también fueron secuestradas cinco armas de fuego, una réplica de pistola, un arma de fabricación casera, numerosas municiones de distintos calibres, el Renault blanco y dos motocicletas que habrían sido utilizadas en el ataque.
La causa continúa bajo investigación para determinar el grado de participación de cada detenido y confirmar el móvil del hecho.
El episodio está estrechamente vinculado con la causa en la que Carlos Maximiliano Páez y su hijo Azarías Arón Páez Verón fueron condenados por balear al remisero Rodríguez Marcoleta el mismo 9 de julio. La Justicia consideró probado que el ataque respondió a un antiguo conflicto entre ambas familias. Aunque ambos recibieron penas de prisión de cumplimiento condicional, un tercer implicado, Tiago Maximiliano Páez Verón, continúa prófugo y mantiene un pedido de captura vigente.