Se negó a declarar el empresario acusado de haber abusado de los compañeros de su hijo

Marcelo Porcel está imputado por diez hechos de abuso sexual contra compañeros de escuela de al menos uno de sus hijos.

Este miércoles se negó a declarar ante la Justicia Marcelo Porcel. El empresario está acusado de haber abusado sexualmente de al menos diez alumnos de un colegio en Palermo, todos compañeros de sus hijos.

El abogado también reveló que hay otros cuatro menores que habrían sido abusados. “Sus padres están desilusionados con la pasividad de la Justicia. Son de Cañuelas. Sus progenitores desean que esto salga a la luz”, sostuvo. “También hay dos que ya son mayores”, agregó.

El fiscal Pablo Turano había pedido la indagatoria de Porcel por “diez hechos de abuso sexual gravemente ultrajante por la multiplicidad de víctimas, corrupción de menores agravada y producción de representación de menores de sus partes genitales con fines sexuales”.

La investigación comenzó el 5 de julio de 2024, cuando la primera denuncia contra Porcel llegó al Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°50, a cargo de Carlos Bruniard, con intervención de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°1.

En diciembre pasado, Turano ya había solicitado la indagatoria de Porcel por siete casos. Pero en el nuevo dictamen, presentado hace dos semanas, el fiscal sumó la denuncia de otras tres víctimas que se presentaron en enero. Así, el número de víctimas reconocidas en la causa llegó a diez.

Los hechos investigados habrían ocurrido entre 2022 y 2024. Según el expediente, los abusos consistieron en “tocamientos con connotación sexual en las partes pudendas al realizar masajes con cremas sobre sus integridades físicas”.

El modus operandi y los testimonios de las víctimas

Los relatos de las víctimas, que declararon en Cámara Gesell, describen un patrón de conducta que se repetía en distintos escenarios: el departamento de Porcel en el piso 26 de la Torre Le Parc, otro departamento frente a ese edificio, propiedad de su madre, y una oficina en un edificio emblemático de Retiro.

Según los testimonios, las reuniones comenzaban como “juntadas” organizadas por Porcel, quien proveía bebidas alcohólicas como vodka y tequila, e incentivaba a los chicos a beber en “competencias de resistencia” a cambio de dinero.

Fuente: TN

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